Guyana enfrenta una tragedia marítima luego del naufragio del ferry MV Barima, que volcó el sábado por la noche con más de un centenar de personas a bordo. El accidente dejó al menos 53 muertos y un número todavía no precisado de desaparecidos, en medio de un operativo de búsqueda que continúa.
Las tareas de rescate se iniciaron el domingo de madrugada, tras un llamado de auxilio, y hasta el momento fueron rescatadas 79 personas. El barco había partido desde Georgetown con destino a Port Kaituma, un poblado del noroeste del país accesible únicamente por mar y luego por río.
El área de rastreo fue ampliada de 400 a 1.070 km², con participación de buzos franceses y locales en las operaciones submarinas, además de embarcaciones y avionetas enviadas por países vecinos. Una sobreviviente que perdió a cuatro nietos describió que el hundimiento ocurrió en muy poco tiempo: “Estaba luchando por mi vida. El barco se hundió en minutos, en segundos”, relató Helena Moonsammy.
La mujer agregó: “Les dije a mis nietitos que se aferraran a cualquier cosa mientras yo les gritaba. Recé toda la noche y estuve en el agua durante nueve horas”. En paralelo, el presidente de Guyana, Irfaan Ali, pidió a la población “prepararse” ante el escenario, al señalar: “Va a ser un periodo difícil para nosotros como pueblo y como país. Que Dios cuide a Guyana y nos ayude a superar esta horrible experiencia”.
Otra sobreviviente, Alicia Atkinson, de 18 años, contó que su hija de 3 años sigue desaparecida, aunque logró salvar a su hijo de 10 meses y permanecer con él en el océano durante unas 8 horas. “Terminé en el agua y estaba luchando por sacar la cabeza para respirar, pero mi hija simplemente se me zafó de la mano y desapareció”, dijo. Luego añadió: “Extraño a mi hija”.
El capitán y al menos otro tripulante dieron positivo por marihuana tras ser rescatados y permanecen bajo custodia policial. La embarcación, de 87 años de antigüedad, había pasado por dique seco en 2024 y tenía reparaciones programadas para octubre. Port Kaituma se ubica en la región del Esequibo, un territorio de 160.000 km² administrado por Guyana desde hace más de un siglo y en disputa con Venezuela.
La cancillería venezolana expresó este martes su solidaridad ante el siniestro y dijo seguir “con atención la situación de emergencia”, según un comunicado oficial.



