La carne vacuna comenzó 2026 con una dinámica opuesta entre el mercado interno y el externo. Mientras el consumo local se achica, las exportaciones avanzan, los precios internos suben por encima de la inflación y la oferta se mantiene más restringida.
Entre enero y marzo, los argentinos consumieron 512.800 toneladas, lo que representa una baja del 10% frente al mismo período del año anterior, de acuerdo con la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra). En paralelo, las ventas externas alcanzaron 199.658 toneladas res con hueso y crecieron 17,1% interanual, según el Indec.
La menor disponibilidad también se reflejó en la producción. En abril de 2026 se faenaron 960.900 cabezas, un 6,7% menos que en marzo y 15,3% por debajo de abril de 2025, según el informe sobre faena y producción bovina del Consorcio ABC. Ese volumen derivó en 226.100 toneladas res con hueso, con caídas de 7,1% mensual y 13% interanual.
En el primer cuatrimestre, la producción acumulada llegó a 926.600 toneladas, un 7,1% menos que en igual tramo del año previo. China se mantuvo como principal destino, con 57,4% del volumen exportado en abril, seguida por Estados Unidos y Europa.
En carne congelada, Estados Unidos pagó más de USD 7.500 por tonelada, mientras que Europa registró una baja de volumen del 20% interanual por el cierre de la cuota Hilton y precios superiores a USD 16.500 por tonelada en carne enfriada. En la última semana, la oferta de novillos y vaquillonas retrocedió entre 2% y 3% en Cañuelas, con un promedio que tiende a ubicarse por encima de la media semanal de los últimos 12 meses, según Valor Carne.



