La Argentina reafirmó este miércoles su reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas y anticipó que buscará frenar el proyecto petrolero Sea Lion. El pronunciamiento coincidió con el 197° aniversario de la creación de la Comandancia Política y Militar de las islas.
La Cancillería sostuvo que cualquier actividad unilateral de exploración o explotación de recursos naturales en territorios en disputa es incompatible con el derecho internacional y advirtió que utilizará “todas las acciones disponibles” para impedir el avance del emprendimiento. El señalamiento apuntó a la Decisión Final de Inversión promovida por Rockhopper Exploration PLC y Navitas Petroleum Development and Production Limited.
Según el comunicado, el desarrollo del yacimiento ubicado en la Cuenca Malvinas Norte contempla una inversión inicial de aproximadamente USD2.100 millones en la primera etapa. El cronograma prevé perforaciones desde principios de 2027 y el inicio de la producción comercial a partir de 2028, mientras que las compañías elevaron la estimación de reservas recuperables a más de 1.000 millones de barriles.
El Gobierno vinculó el aniversario del decreto firmado por el gobernador bonaerense Martín Rodríguez el 10 de junio de 1829 con el 50° aniversario de la Resolución 31/49 de la Asamblea General de las Naciones Unidas. En ese marco, reafirmó que “Toda actividad unilateral de exploración o explotación de recursos naturales renovables y no renovables en las áreas sujetas a disputa de soberanía resulta contraria al derecho internacional”.
El texto oficial también retomó declaraciones del presidente Javier Milei y subrayó que la Argentina actuará frente a actividades que considere unilaterales e ilegítimas sobre recursos que pertenecen a los argentinos. Esa referencia remite al mensaje del 2 de abril, cuando el mandatario ratificó el reclamo soberano y anticipó una respuesta diplomática ante el avance de Rockhopper y Navitas.
En paralelo, el vicecanciller Pablo Quirno reafirmó en su cuenta de X la estrategia oficial y sostuvo: “La Argentina continuará utilizando todas las herramientas pacíficas a su alcance para que el Reino Unido acceda a reanudar las negociaciones sobre soberanía”. La postura del Ejecutivo insiste en reabrir el diálogo en ámbitos diplomáticos e internacionales.
La discusión volvió a tomar relieve tras la filtración de un correo interno del Pentágono, difundido por Reuters en abril, que mencionaba a las Islas Malvinas en una revisión del respaldo diplomático estadounidense a posesiones europeas de ultramar. Luego, un portavoz de Downing Street afirmó que “la soberanía de las Islas Malvinas pertenece al Reino Unido”, mientras que Marco Rubio relativizó el contenido del correo y señaló que la posición estadounidense no toma partido sobre las reclamaciones de soberanía.
La declaración argentina también repasó fundamentos históricos y jurídicos del reclamo, entre ellos el principio de uti possidetis iuris, la toma de posesión realizada por David Jewett en 1820 y la designación de Luis Vernet como primer Comandante Político y Militar. Además, recordó la expulsión de las autoridades argentinas por fuerzas británicas el 3 de enero de 1833.
En el plano multilateral, la posición del país se apoya en la Resolución 2065 de la Asamblea General de la ONU, aprobada en 1965 sin votos en contra, y en resoluciones posteriores que reiteraron el llamado al diálogo. El Reino Unido mantiene su negativa a negociar y fundamenta esa postura en el referéndum de 2013, cuando 1.672 votantes habilitados respaldaron casi por unanimidad la continuidad del archipiélago como territorio británico.



