Fernando Cerimedo, detenido en Bolivia desde el 18 de agosto, difundió este jueves una carta por medio de sus abogados en la que reconoció haber sido colaborador del presidente Rodrigo Paz, aunque rechazó las acusaciones que lo vinculan con supuestos negocios o gestiones realizadas en nombre del mandatario.
El mensaje se conoció un día después de que Paz negara públicamente que Cerimedo hubiera tenido autorización para representarlo a él, a su Gobierno o a su familia. En esa respuesta, el jefe de Estado sostuvo que el consultor no contó con un vínculo formal para actuar en nombre de la administración boliviana.
“Mi rol como colaborador del presidente no me otorgó ninguna autorización ni poder para actuar”, sostuvo Cerimedo en la carta. También afirmó: “Las mentiras y chismes no constituyen hechos”. En el mismo texto negó haber actuado en representación de la administración boliviana y rechazó cualquier participación en supuestos “negociados” vinculados con el presidente o la primera dama.
La respuesta de Rodrigo Paz
En un video difundido en redes sociales, Rodrigo Paz afirmó que el consultor “jamás tuvo la autorización de representar a este boliviano, a la Presidencia, al Gobierno o a mi familia”. También dijo que “nunca hubo un contrato de trabajo, nunca hubo una relación de trabajo directa como la que se puede llevar con ministros, viceministros, delegados presidenciales”.
De todos modos, el mandatario reconoció que Cerimedo participó durante su campaña para la segunda vuelta electoral y en los primeros momentos de su administración. Lo describió como “un estratega de reconocimiento mundial”, aunque aclaró que su presencia en Bolivia no tuvo la continuidad que, según consideró, era necesaria para el trabajo del Gobierno.
Paz también defendió públicamente a su esposa, María Elena Urquidi, quien quedó mencionada en distintas versiones relacionadas con el caso. “Tengo una esposa que ha sido intachable, somos familias de valores cristianos, que sigue creyendo en la patria”, sostuvo. En ese marco, cuestionó las acusaciones que buscan afectar la imagen de su familia y remarcó que “el escándalo no es una prueba”.
Imputación y otras causas
Cerimedo fue arrestado el 18 de agosto en el aeropuerto internacional de Viru Viru, cuando intentaba abordar un vuelo. Un día antes, Nadia Beller, de 33 años, había sido atacada a tiros en la puerta de un hotel de Santa Cruz de la Sierra. La Fiscalía Departamental de Santa Cruz lo imputó formalmente por ese episodio y lo calificó como femicidio en grado de tentativa, figura que describe un intento de matar a una mujer por razones de género.
Según la hipótesis de los investigadores, Cerimedo habría coordinado a distancia el ataque después de conocer que Beller cursaba un embarazo de cuatro semanas. Esa versión forma parte de la investigación fiscal y no equivale a una condena. Además de esta causa, el argentino enfrenta otras dos en Bolivia: una por presunto enriquecimiento ilícito y otra por violencia intrafamiliar.
A esos expedientes se suma una investigación abierta en el departamento de Beni, vinculada con la autorización de vuelos de aeronaves que transportarían sustancias controladas. Por el momento, Cerimedo continúa detenido mientras avanzan esas causas y la definición judicial sobre su situación procesal sigue pendiente.




