Será mañana 10 de octubre a partir de las 17.00 en la casa de lucha contra las adicciones que el arzobispado tiene en Santa Lucía. La casa de la Comunidad Fuego, que hace dos años está funcionando le impondrán el nombre de San Alberto Hurtado.
Hace dos años que la Comunidad Fuego viene trabajando en el abordaje terapéutico y espiritual para luchar contra las adicciones. En ese tiempo han contribuido a la asistencia y contención de muchas familias que tienen en su casa algún miembro con problemas de adicciones.

Pero en este tiempo de funcionamiento, aún no había sido inaugurada formalmente. Es por esto que mañana a partir de las 17.00 se hará el acto de imposición del nombre de San Alberto Hurtado a la casa que tiene la Comunidad Fuego en la Villa Marini, Santa Lucía.
Al ser consultado sobre el acto que se llevará a cabo, el Padre Rodrigo Robles contó que “se le impone el nombre de San Alberto Hurtado porque cuando comenzamos nos regalaron una imagen. Además, el nombre tiene peso por lo que significa. San Alberto Hurtado era un sacerdote jesuita chileno, que alrededor de 1940 recogía niños de la calle y los tenía en un hogar. El les daba todo, muchos de esos niños después fueron sacerdotes, profesionales, hizo una obra muy linda en Chile, que se le llamó Los Hogares de Cristo”.

El padre Robles contó que “la Iglesia Argentina los toma a los Hogares de Cristo, pero dándole este tinte en el tema de las adicciones”.

La Comunidad Fuego como tal viene trabajando hace cinco años y “la casa la tenemos hace dos años. Allí hemos trabajando haciendo el tratamiento espiritual y terapéutico”.

Al hacer un balance del trabajo hecho hasta el momento a través de la Casa Fuego, el religioso manifestó que “han pasado muchas familias, hay chicos que han terminado su tratamiento y otros que aún no lo hacen. Todas las herramientas que brindamos, todo lo que hemos compartido, las mismas familias te dicen que están distintos y que los chicos tienen otra apertura”. En ese sentido remarcó que “son tratamientos complejos porque es una realidad compleja, con respuestas del mismo tipo”. “Los profesionales que están, el grupo de voluntarios van dando paso con los chicos”. Agregó que “hay varios tratamientos, en uno van de lunes a viernes, pero también está la terapia individual, donde van dos veces a la semana”.

El religioso remarcó que “también se abordan personas que tienen problema de alcohol que son grandes que van una vez en la semana”.

Cuando habla de los principales problemas que tienen las personas afirmó que “las tres cosas que aparecen son alcohol, marihuana y cocaína. Nadie que consume cocaína no ha consumido alcohol”. También explicó que “hay muchos problemas de marihuana en menores”.

Es por esto que “está el gran compromiso de generar acciones preventivas, nosotros damos charlas en las escuelas, en grupos parroquiales. Es un trabajo preventivo que ayuda también”. En esto lo que se hace “es transmitir valores y herramientas a las familias y eso lo hacemos con los grupos de contención a familiares”.

Sobre el tema agregó que “cuando hay un problema de adicción la que tiene el problema es la familia, no el chico. Por ahí se pone la mirada en el menor y como que la familia no tiene que cambiar nada. En estos temas hay que comenzar por la familia y comenzar cambiando hábitos. Hay familias que dicen no hijo no quiere hacer el tratamiento, es mayor de edad, no le interesa no quiere. Es por esto que contamos con los grupos de contención a familiares, que es la ayuda a la familia”

La inauguración formal será con la presencia de Monseñor Jorge Lozano y también participarán autoridades municipales y provinciales.