El ministro de Economía expuso ante inversores y empresarios en una charla organizada por el Atlantic Council de EEUU. La fecha original vence el 4 de agosto y evalúan prorrogarlo a fin de mes

Una vez más, el ministro de Economía, Martín Guzmán, ratificó ante inversores que la oferta de reestructuración de la deuda emitida bajo legislación extranjera no se modificará, pero confirmó que el Gobierno analizan extender el plazo del canje, cuya fecha original vence el 4 de agosto. La opción que evalúan en la cartera económica es prorrogarlo hasta fin de mes.
Lo hizo en una charla organizada por el think tank estadounidense Atlantic Council denominada: “Qué hay detrás del plazo de la deuda argentina”, donde participaron inversores, empresarios y políticos norteamericanos. “La idea de tener más tiempo siempre estuvo, pero no se pudo por un tema legal. Estamos analizándolo y tomaremos una decisión en los próximos días”, remarcó el ministro.
El titular de la cartera económica reafirmó que en el aspecto económico la Argentina ya hizo su máximo esfuerzo y que en lo legal -otro de los reclamos de los acreedores-, el país se someterá a lo que diga la comunidad internacional al respecto. “Vemos la posibilidad de innovaciones, mejoras, pero no es algo que podamos decirlo ni nosotros ni los acreedores. Por eso, un mayor plazo es importante. Tener un acuerdo pronto sería mejor, más importante será que sea sustentable”, dijo.
Además, reiteró que si los bonistas no aceptan la propuesta de reestructuración que realizó la Argentina, el Gobierno seguirá trabajando en restaurar la sostenibilidad de la deuda. “Más allá de lo que pase, vamos a iniciar negociaciones con el FMI para alcanzar un nuevo programa que ayude al país a recuperar la estabilidad macroeconómica”, sostuvo.
Consultado sobre cómo debería ser un nuevo programa acordado con el organismo, Guzmán manifestó que tendrá que ser diferente al firmado por el anterior gobierno, que suponía que la contracción fiscal y la monetaria restaurarían la confianza en el país.
“Eso no sucedió. La contracción monetaria iba a ser efectiva en reducir la inflación y hubo más inflación. Y la contracción fiscal generó mayor caída de la demanda. Todos los indicadores sociales se deterioraron. La tasa de interés subió al 80% y eso tuvo efectos muy negativos para el sector privado”, señaló el ministro, al agregar que un nuevo programa con el Fondo deberá darle al Gobierno el espacio suficiente para el diseño de políticas, especialmente en el contexto del Covid-19.

¿Cuáles son los principales puntos de acuerdo y divergencia a medida que la Argentina y sus acreedores se enfrentan a una fecha límite del 4 de agosto? Más allá de las negociaciones de deuda, ¿cuál es el plan de la Argentina para la estabilidad macroeconómica y la promoción de inversiones? ¿Cuáles son las ramificaciones regionales más amplias de la trayectoria macroeconómica de Argentina?, fueron algunas de las preguntas que los miembros de la organización le hicieron al ministro.
Sobre la etapa pos Covid, Guzmán enfatizó que tendrá mucho que ver con lo que el país hizo durante la pandemia, ya que “se tomaron muchas medidas” para sostener a los sectores más vulnerables, a las empresas y al empleo. Según sostuvo el titular de la cartera económica, será necesaria una política de infraestructura pero también un aumento del ahorro. Insistió con el trabajo que desde Economía se viene realizando para reconstruir el financiamiento en pesos y afirmó que “la consistencia fiscal y monetaria son clave”.
En cuanto a lo fiscal, reiteró que tras la emergencia del Covid, el objetivo será recuperar el equilibrio, aunque sin que ello implique mayor ajuste, y respecto de la política monetaria, sostuvo se apuntará a que el Banco Central deje de financiar al Tesoro con emisión.
“En la Argentina hay enormes oportunidades para los inversores, en los sectores energético, minero, de servicios, el sofware, la agroindustria. Apostamos a generar una estructura productiva inclusiva, dinámica y estable, y la consistencia macroeconómica es clave”, explicó el ministro.