Gimnasios trabajan con un 25% de los clientes que tenían en marzo

A UN MES DE LA REAPERTURA

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La cuota también aumentó y esto, sumado a la crisis generalizada de todos los sectores de la economía, no es una buena señal para los propietarios de gimnasios.

Los encargados de los locales deportivos lo atribuyen a las limitaciones por espacio, horario, protocolo y situación económica de los asistentes.

El rubro estaba muy deteriorado y ya habían presentado un protocolo para volver a trabajar pero primero, el Gobierno de San Juan decidió habilitar el running, trekking y ciclismo, para evaluar el comportamiento de la gente. Sin embargo, a pesar de la large espera, fueron pocos los que pudieron abrir sus puertas.

Miguel Rodríguez desde la Cámara de Gimnasios, Piletas y afines hizo un balance del primer mes de la reapertura de los gyms en la provincia. “Estamos contentos por volver a estar activos, trabajar y atender a la gente con nuestro servicio. En cuanto a gente y alumnos, el primer mes, estamos trabajando entre un 20 y 25 por ciento de lo que veníamos trabajando antes del corte de esta pandemia. Las limitaciones son por espacio, horario, protocolo y situación económica, además se achica la cantidad de alumnos que podemos atender”.

“En cuanto al protocolo que es un poco engorroso, nosotros nos acostumbramos, cuesta un poco más en la gente más grande obtener el permiso de la página de Gobierno pero se resuelve con la ayuda de los profesores”.

La cuota también aumentó y esto, sumado a la crisis generalizada de todos los sectores de la economía, no es una buena señal para los propietarios de gimnasios.

“Ya estamos arrancando el segundo mes a ver si de a poco se va levantando el letargo laboral.En las reuniones de Cámara nos preguntamos a qué se debería y las conclusiones son que los chicos no van a la escuela, muchas madres están en sus casas, han suprimido la empleada a la mañana o se quedan con sus hijos a realizar las tareas del colegio, y los padres también están muy ocupados. Es ardua la tarea que tienen que realizar los chicos en sus casas y necesitan ayuda”.

“De a poco se irá el miedo de la gente, se irá levantando y la situación económica también es otro tema a evaluar”.

“A la gente de mayor edad le cuestan los cambios y traer el permiso de la gobernación, el certificado médico, sacar turno online, es mucho para una persona grande. Me asombra la velocidad de adaptación de los chicos de menos de 20 años al protocolo, no hay que decirles nada, estamos contento y activos de poder trabajar”, finalizó Rodríguez.

De los 306 gimnasios que nuclea la Cámara de Gimnasios de la provincia, nada más que 50 llegaron a tiempo para recibir clientes otra vez. Este dato es aún más grave, ya que diez de estos locales tuvieron que cerrar sus puertas porque quebraron producto de la pandemia.