zzzzinte1Youngsters cool themselves down in a pond at the Trocadero esplanade in Paris on June 24, 2019, as temperatures soar to 33 degrees Celsius. - Forecasters say Europeans will feel sizzling heat this week with temperatures soaring as high as 40 degrees Celsius (104 degrees Fahrenheit) in an "unprecedented" June heatwave hitting much of Western Europe. (Photo by Christophe ARCHAMBAULT / AFP)zzzz

Debido al calentamiento global, causado principalmente por las emisiones de gases de efecto invernadero, estos fenómenos, que antes eran excepcionales, podrían repetirse con más frecuencia, advierten los científicos.

Una fuerte ola de calor procedente del desierto del Sáhara comenzó a azotar este lunes a Europa, donde los termómetros se dispararán a mediados de semana hasta rozar los 40 °C en varios países del continente.

Debido al calentamiento global, causado principalmente por las emisiones de gases de efecto invernadero, estos fenómenos, que antes eran excepcionales, podrían repetirse con más frecuencia, advierten los científicos.

“Una gran cantidad de aire caliente está subiendo desde África”, explicó Sabine Krueger del Servicio Meteorológico Alemán DWD, según la cual el sur del Viejo Continente podría verse particularmente afectado por las altas temperaturas.

En España, la ola de calor llegará a mediados de semana, con temperaturas de hasta 42 °C en algunos lugares del país a partir del jueves. Las autoridades llamaron a la población a tomar precauciones para enfrentar el calor, con medidas que incluyen hidratarse bien, cubrirse la cabeza y evitar hacer ejercicio bajo el sol.

Advirtieron también sobre un “riesgo extremo” de incendios en algunas parte de Cataluña, Aragón, Navarra y Extremadura.

En Francia, las temperaturas comenzaron a subir desde el lunes en todo el centro y el este del país, con 33 °C en París y 35 °C en Lyon (centro-este). Más de la mitad de los departamentos franceses se encontraban en alerta canícula “naranja”, la tercera más fuerte entre cuatro.

En este país, traumatizado por la excepcional ola de calor de 2003 que causó la muerte de 15.000 personas, principalmente ancianos, el presidente Emmanuel Macron tomó la palabra par para asegurar que “todo el gobierno estaba movilizado”.

Para proteger a los niños, el ministro de Educación, Jean- Michel Blanquer, decidió aplazar para la próxima semana un examen nacional para estudiantes de escuela secundaria.