Este año no habrá procesión pero oficiarán una misa extra en honor a San Cayetano

CHIMBAS

El año pasado, más de 4 mil personas participaron de la peregrinación y de la misa, celebrada por el obispo auxiliar, Fray Carlos María Domínguez.

Será el próximo viernes en la Parroquia Santo Domingo de Guzmán, del Barrio Industrial. Solamente 70 fieles podrán participar de cada misa y en orden de llegada. La imagen del santo recorrerá los barrios vecinos sobre un vehículo para evitar que la gente se aglomere alrededor.

El próximo viernes será la celebración de San Cayetano, el Santo Patrono del Pan y del Trabajo, una de las más convocantes del calendario litúrgico en todo el país. Y San Juan no es la excepción.
Sin embargo, este año por las medidas de aislamiento social obligatorio, no se realizará la tradicional procesión por las calles del barrio Industrial en Chimbas y la cantidad de fieles en la Parroquia Santo domingo de Guzmán será limitada, ya que podrán ingresar solamente 70 fieles, por orden de llegada. El templo tiene cupo para unas 230 personas.
Es por ello que bajo el lema “Caminamos con San Cayetano hacia Jesús unidos en oración”, se realizará una misa extra para que más fieles puedan honrar al santo.
El objetivo es que más devotos puedan participar de estas celebraciones, ya que no habrá procesión. En ese sentido, este viernes se celebrarán cinco misas en los siguientes horarios: a las 10, 11.30, 16, 17.30 y 19 hs.
La celebración de las 16 estará presidida por monseñor Jorge Lozano, y todas se realizarán respetando el protocolo Covid-19 para cuidar la salud de todos”, dijo Pablo Figueroa, sacerdote a cargo de la Parroquia Santo Domingo de Guzmán.
Será obligatorio el uso de tapaboca o barbijo, higienizar las manos antes de entrar y salir del templo. También se pide mantener al menos dos metros de distancia de los demás y en los bancos sentarse solamente dos personas.
Además se pide evitar tocar superficies donde pueda habitar el virus, incluso las imágenes así como guardar la distancia al confesarse.
A quienes asistan, también se les solicita llevar algún alimento para Caritas y colaborar con los gastos de la parroquia.

Sin procesión
Así como le sucedió a San Juan Bautista con la eliminación de la clásica fogata de cada año, San Cayetano esta vez no tendrá la procesión en su honor como cada 7 de agosto.
El nuevo protocolo indica que de las misas puede participar el 30 por ciento de la capacidad total que tiene cada templo.
Según Figueroa, en el interior de la parroquia y durante la celebración se respetarán todas las normas sanitarias y de seguridad como mantener el distanciamiento, usar barbijo y no tocar las imágenes.
Según explicó Figueroa, se recorrerá los barrios aledaños al templo con la imagen del Santo en un vehículo.
Los fieles que viven en zonas aledañas al templo y que no puedan asistir a misa, también podrán rezarle y venerar a San Cayetano, ya que la imagen recorrerá los barrios vecinos sobre un vehículo para evitar que la gente se junte o quiera acompañarla.
En cada celebración se les comunica a los devotos del recorrido del Santo por los barrios y se les pide que sólo salgan a la vereda para saludar su paso.
Otra novedad es que este año también se pedirá por salud y por la protección de las personas que día a día luchan para proteger y salvar a la gente del coronavirus, como médicos, enfermeros y policías.
El año pasado, más de 4 mil personas participaron de la peregrinación y de la misa, celebrada por el obispo auxiliar, Fray Carlos María Domínguez.
En esta ocasión, el protocolo aprobado por el Comité Covid San Juan permite ocupar menos de un tercio de los asientos disponibles en los sitios de celebraciones religiosas, de modo de facilitar el distanciamiento social y evitar posibles contagios.

¿Por qué se celebra el Día de San Cayetano el 7 de agosto?

El origen de la conmemoración se remonta al 7 de agosto de 1547 cuando San Cayetano murió en Nápoles a los 77 años.
Nació en Vicenza, Italia, en 1480. Estudió en la Universidad de Padua, distinguiéndose en la teología y doctorándose en derecho civil y canónico.
Si bien creció en el seno de una familia de buen estatus económico, desde joven supo que su objetivo era ayudar y servir a los demás.
Cuando terminó la carrera fue nombrado protonotario apostólico en la corte del papa Julio II, en Roma. En la ciudad capital fue el creador de la asociación “Del amor divino”, cuyo objetivo era enseñar a los socios a llevar una vida de ayuda a los demás, sobre todo hacia las personas enfermas y a todas aquellas que no se valían por sí mismas. A lo largo del tiempo se desprendió de todos sus bienes entregándoselo a los más pobres y no quiso ningún tipo de reconocimiento ni de honores, cuando miles y miles de personas lo estaban pasaban muy mal. San Cayetano fue un convencido de que la Iglesia debía servir a los más pobres y que el clero debía tenía como objetivo renovar el espíritu y la labor misionera de los sacerdotes.