La periodista Juli Roque afirmó al aire de Qué tupé que recibió mensajes de jugadores de la Selección Argentina a través de redes sociales. Según su relato, se trató de futbolistas casados y el contacto se habría producido desde sus cuentas personales de Instagram. La declaración volvió a poner en discusión el uso de las plataformas digitales por parte de figuras deportivas con alta exposición pública.
El testimonio fue formulado en el marco de una conversación en el programa, donde Roque sostuvo: “El futbolista le escribe a todo el mundo, pasa posta”. Luego agregó: “A mí me escribieron jugadores de la Selección, que no importa porque están casados. Y no le importa nada, eso es lo peor”. En ningún momento identificó a los involucrados, por lo que no es posible verificar de manera independiente a qué personas aludió.
Antecedente mundialista Según contó la periodista, uno de esos contactos se remonta al período del Mundial de Qatar 2022, certamen en el que la Selección Argentina fue campeona. Roque señaló que ese mismo futbolista volvió a escribirle durante el Mundial de 2026 y afirmó: “El que me escribió de la Selección estuvo en este Mundial, pero me escribía desde el Mundial pasado, que salimos campeones”. También indicó que el mensaje no fue efímero, sino enviado desde la cuenta normal de Instagram.
Repercusiones Las declaraciones circularon en redes sociales y generaron cuestionamientos hacia la periodista por haber contado la situación sin dar nombres. Ante una consulta en Instagram, respondió: “¿Qué necesidad de quemar?”, y replicó: “Nadie quemó si no di nombres”. El episodio quedó limitado, por ahora, al testimonio público de Roque y a la discusión posterior en redes, sin identificación de los futbolistas ni confirmación de los hechos por parte de los aludidos.
Alcance La novedad no tiene derivaciones judiciales ni institucionales conocidas en el material difundido. Sí deja como dato central la exposición pública de una conducta atribuida a jugadores de la Selección Argentina y la decisión de la periodista de no revelar identidades. En ese marco, el caso queda abierto solo a partir de su versión y de la repercusión que generó en redes.




