Fátima Florez se quebró este lunes en vivo mientras se refería al conflicto judicial que mantiene con Norberto Marcos, su expareja durante 22 años. La humorista habló del tema al frente de La Mañana con Moria, en reemplazo de Moria Casán, luego de escuchar declaraciones de Marcos en LAM. El episodio volvió a exponer una disputa que, según la propia Florez, se reactivó en las últimas semanas por cuestiones patrimoniales todavía sin resolver.
El conflicto patrimonial Florez sostuvo que durante años evitó exponer públicamente las diferencias con Marcos y que la discusión se concentra en bienes que permanecen en litigio judicial. “Está en un litigio legal cuando uno ha trabajado toda la vida y cuesta mucho”, expresó. En ese marco, afirmó: “Me quieren sacar la casa donde vivo, mi casa donde vivo, por favor”. También señaló que trabaja “desde los 17 años” y que “nadie me regaló nada”, al describir el alcance personal y económico de la disputa.
La sociedad de pareja La humorista explicó que, durante la relación, ambos dividían tareas dentro del proyecto que compartieron. Según su relato, ella se ocupaba de “todo lo artístico” y Marcos manejaba “los contratos” y “el dinero”. En sus palabras, “éramos una sociedad”. Esa caracterización resulta central para entender por qué la discusión actual no se limita a una separación sentimental, sino a la definición de activos y responsabilidades acumuladas durante más de dos décadas de convivencia y trabajo conjunto.
Reclamos y cruces públicos Florez también cuestionó que Marcos habría puesto en duda su relación con Javier Milei, con quien estuvo vinculada durante ocho meses. “Yo escuché que puso en duda la relación. No podés, después de estar 22 años con una persona, me conocés como si fuera tu hija”, sostuvo. Luego agregó: “Eso me parece un golpe bajo horrible”. En paralelo, se refirió al enfrentamiento público entre Marcos y la abogada Ana Rosenfeld, aunque no detalló el estado procesal de esa controversia.
Pedido de resolución En el tramo final de su descargo, la conductora pidió que las diferencias se encaucen cuanto antes. “A mí me gustaría que se solucione todo rápido por el bien de todos”, señaló, y agregó que también piensa en el sufrimiento que podría atravesar su ex pareja. “Por favor, tengamos paz, por respeto a los 22 años”, expresó. Después reconoció que no había previsto llorar en cámara y cerró con una referencia a la necesidad de resolver la situación sin más exposición pública. La continuidad del caso dependerá de la evolución del litigio sobre los bienes mencionados por la humorista.




