La cantante de cumbia Ángela Leiva negó que exista un impedimento judicial para interpretar “Amiga traidora”, luego de versiones difundidas por varios medios sobre una supuesta denuncia por derechos de autor. En declaraciones a Intrusos, sostuvo que no recibió notificación formal y que seguirá cantando ese tema, al que definió como parte de su repertorio. La discusión se vincula con el régimen de cobro de regalías y con la registración de obras en el circuito musical.
La respuesta de la artista
“Yo no estoy notificada absolutamente de nada de lo que está diciendo. No tengo nada que aclarar en realidad, no es cierto”, dijo Ángela Leiva en el ciclo televisivo. Agregó que “no hay un problema judicial por el cual no pueda cantar ni hacer nada con el tema de ‘Amiga traidora’” y afirmó: “De hecho la voy a cantar porque es una de las canciones de mi repertorio”. También explicó que en la actividad musical interviene SADAIC, a la que describió como “el ente recaudador”, y señaló que cuando interpreta canciones ajenas las “planilla”.
En esa misma entrevista, la cantante sostuvo que “nada de lo que dicen me corresponde” porque es “una intérprete más de las canciones”. Además, dijo que no conoce a Silvia y que nunca habló con ella. La referencia apunta al conflicto por el uso de temas vinculados con el repertorio que se le atribuye a la artista.
La versión difundida en televisión
En LAM, Carolina Molinari afirmó que “ella está reclamando porque nunca recibieron regalías por las canciones” y sostuvo que la Justicia habría dictaminado que la cantante “no puede cantar ni mencionar estos temas”. Esa versión no fue acompañada en el aire por la exhibición de la resolución judicial mencionada, por lo que quedó planteada como una afirmación periodística en disputa. En paralelo, el mánager de Ángela Leiva, Alejandro Romero, declaró al mismo programa: “No fuimos notificados de este fallo. Se está reclamando el cobro de las reproducciones digitales”.
Más tarde, la misma Silvia habló al aire y sostuvo que “cada artista presenta un repertorio fijo de canciones que siempre se hacen los shows”. Añadió que “los temas de mi marido tendrían que estar, pero ella durante años no los planilló y ponía otros temas que no cantaba”. También dijo: “Después de que murió, le juré a él que esto no iba a quedar así”. Esas expresiones ubican el conflicto en un reclamo por repertorio, planillas de interpretación y eventuales regalías asociadas a reproducciones y ejecuciones públicas.
Por el momento, el dato verificable es que Ángela Leiva desmintió conocer una restricción vigente para cantar “Amiga traidora” y que su representante afirmó no haber sido notificado de ningún fallo. La controversia queda atada a la existencia, alcance y eventual notificación de una resolución judicial, además del reclamo por regalías y reproducciones digitales mencionado en televisión. Mientras no se conozca ese pronunciamiento, la situación permanece en el terreno de una disputa entre versiones públicas.




