El déficit del Vaticano podría triplicarse por la pandemia

70 MILLONES DE EUROS ANUALES

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Según los economistas de la Santa Sede, no existe el riesgo de default en sus complicadas finanzas.

El papa Francisco designó ayer al laico español Maximino Caballero Ledo como secretario general de la Secretaría para la Economía de la Santa Sede, en otro paso más en su intento de sanear las finanzas del Vaticano.
Caballero Ledo tendrá a cargo la coordinación del organismo que centraliza todas las instituciones económicas vaticanas, incluido el banco IOR y la inmobiliara APSA, que tiene un patrimonio de más de 3.000 millones de euros en propiedades por todo el mundo.
Francisco creó la Secretaría para la Economía del Vaticano luego de la serie de escándalos que, durante el pontificado de Benedicto XVI, salieron a la luz a través de una filtración de documentos secretos sobre corrupción en el Vaticano.
Tras más de tres años al frente, el cardenal australiano George Pell dio un paso al costado de la conducción económica en junio 2017, acusado en un juicio por supuesto abuso de menores del que luego fue absuelto, y su cargo fue ocupado desde el año pasado por el jesuita español Juan Antonio Guerrero Alves.
Por otro lado, la designación de Caballero Ledo se da en un marco de preocupación en el Vaticano, en medio de la crisis por el coronavirus que podría triplicar su déficit de 2020.
“El Vaticano no corre el riesgo de un default. Esto no significa que no debamos afrontar la crisis tal como es”, declaró Guerrero Alves en una entrevista con la prensa oficial de la Santa Sede a mediados de mayo.
Según estimaciones de la Santa Sede, el déficit calculado por el Vaticano para 2020, de unos 53 millones de euros, puede hasta triplicarse por la pandemia.
En los últimos cinco años los ingresos del Vaticano rondaron los 270 millones de euros anuales, y las salidas fueron en torno a los 320 millones por año, con un déficit “que ha oscilado entre los 60 y los 70 millones de euros”, añadió Guerrero Alves entonces.
En noviembre, Francisco había designado al juez italiano Carmelo Barbagallo, de larga trayectoria en puestos de control financiero, al frente de la Autoridad de Información Financiera (AIF), el organismo encargado de revisar las cuentas del Vaticano.
Barbagallo, nacido en Catania el 28 de febrero de 1956, se desempeñaba hasta entonces como asesor del Directorio del Banco Central de Italia en temas de vigilancia bancaria y financiera.