EEUU ayudará a gobiernos de Latinoamérica ante protestas sociales

CRISIS EN LA REGIÓN

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El secretario de Estado de Donald Trump aseguró que apoyarán a países como Bolivia, Chile o Colombia, para impedir que “Cuba y Venezuela secuestren esas protestas”.

El secretario de Estado de EE.UU., Mike Pompeo, afirmó este lunes que están trabajando para apoyar a los gobiernos “legítimos” de América Latina frente a las movilizaciones sociales y para evitar que éstas sean “secuestradas” por Cuba y Venezuela. “Hemos visto protestas en Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador. Son una expresión democrática y los gobiernos deben respetar esas protestas”, apuntó Pompeo durante un acto en la Universidad de Louisville, Kentucky.

Sin embargo, advirtió que seguirán apoyando a estos países “para que impidan que Cuba y Venezuela secuestren esas protestas, para que esos gobiernos legítimos eviten que esas protestas se conviertan en disturbios y violencia, que no reflejan la voluntad del pueblo. Seguiremos vigilantes”, apuntó.

En particular, Pompeo se refirió a Bolivia. “Los bolivianos están reconstruyendo su democracia. Ya nadie en la región piensa que el autoritarismo sea el camino a seguir con excepciones como Cuba, Nicaragua o Venezuela”, afirmó en su intervención, difundida en vídeo por el Departamento de Estado.

Así, recordó la expulsión de miles de médicos cubanos de Bolivia por orden del Gobierno instaurado tras la dimisión del Presidente Evo Morales, forzada por el Ejército. “Realmente estaban trabajando para el Gobierno (cubano). Envían a médicos a todo el mundo para traficar y generar ingresos para la dirigencia cubana y ellos reciben entre el 20 y el 30 por ciento de lo generan”, ha señalado.

Además, Pompeo defendió la vuelta a la política de sanciones porque considera que la situación de los Derechos Humanos no mejoró con el acercamiento impulsado por el ex Presidente Barack Obama y “además su capacidad de influencia sobre Venezuela aumentó”.

Con respecto a Venezuela mencionó la “contención” como principal herramienta diplomática. En lo que respecta al uso de la fuerza para lograr un cambio de régimen, sigue siendo “una opción que está encima de la mesa”, pero también advirtió que “por la historia sabemos que recurrir a la fuerza militar supone riesgos importantes”.

En ese sentido argumentó que “debemos comprender que vivimos en esta nación tan increíblemente excepcional”.