El superávit comercial rozó los US$2.976 millones en septiembre, la segunda cifra más alta de 2026, de acuerdo con el informe difundido este lunes por el INDEC. El resultado se explicó por un fuerte aumento de las exportaciones, que por primera vez superaron los US$10.000 millones, y por una baja de las importaciones. El dato adquiere relevancia porque consolida un saldo externo positivo en un contexto de actividad interna todavía débil.
Según el organismo estadístico, las ventas externas crecieron 21,6% interanual y llegaron a US$10.036 millones en el noveno mes del año. En paralelo, las importaciones retrocedieron 2,5% y totalizaron US$7.060 millones. El saldo comercial solo fue superado en el año por los US$3.450 millones de mayo, lo que deja a septiembre como uno de los meses más favorables para el comercio exterior de 2026.
Exportaciones en alza El principal impulso interanual provino de los combustibles, con un salto de 89,1%. También se destacaron las manufacturas de origen agropecuario (MOA), que avanzaron 16,8%, y las manufacturas de origen industrial (MOI), con una suba de 17,5%. Dentro del rubro energético, el mayor aporte lo realizó el petróleo, con un aumento de 58,6%, convertido en el producto que lideró los envíos al exterior. El texto atribuye ese desempeño a la producción de Vaca Muerta y al efecto precio.
En las MOI, el INDEC ubicó como motores al oro y al carbonato de litio, productos vinculados a la minería pero clasificados en esa división. En las MOA, lideraron los derivados de soja y girasol, además de las carnes. También tuvieron peso las subas en maíz y trigo, en un año que el informe describe como récord para el agro argentino, con Vietnam como destino en expansión.
Importaciones en retroceso Del lado de las compras al exterior, las caídas más importantes se observaron en vehículos, con una baja de 27,2%, y en bienes de capital, con una merma de 10,4%. Medidas en cantidades, las importaciones asociadas a la producción, como bienes de capital y bienes intermedios, mostraron contracciones. El informe lo vincula con la debilidad de la actividad económica en sectores que demandan insumos externos, entre ellos la industria manufacturera.
En términos mensuales, las exportaciones subieron 8,6% y las importaciones se mantuvieron casi estables, con una variación de 0,2%. Santiago Casas, economista jefe de EcoAnalytics, explicó a Ámbito que las exportaciones fueron impulsadas por precios internacionales y mayores volúmenes. Sostuvo además que “el boom exportador es excepcional y la energía es la gran protagonista. Neuquén, por sí sola, explicó uno de cada diez dólares exportados por el país”.
Saldo acumulado y proyecciones En los primeros nueve meses del año, el superávit comercial acumuló US$21.000 millones, más de tres veces el registrado en igual período de 2025. Desde LCG señalaron que el 40% de la mejora del saldo acumulado se explicó por la reducción del déficit de los sectores ajenos a los principales complejos exportadores, que pasó de US$33.000 millones en 2025 a US$27.000 millones este año. La consultora agregó que el mayor superávit de Combustibles y Energía explicó alrededor del 27% de la mejora, con US$9.500 millones frente a US$5.400 millones en 2025. Por su parte, Abeceb proyecta un superávit comercial superior a los US$26.000 millones para todo 2026, con una dinámica similar en 2027 y un crecimiento más sostenido de las importaciones a medida que se recupere la actividad.




