La Argentina exportó 403.100 toneladas de carne vacuna entre enero y julio de 2026, un 6,7% más que en igual período de 2025. En ese mismo lapso, las ventas externas generaron USD 2.768,6 millones, lo que implicó un incremento interanual del 41,8%. El dato central, según el último informe del Consorcio de Exportadores de Carnes Argentinas (ABC), es que la mejora de la facturación respondió mucho más al precio que al volumen. Esa diferencia resulta relevante para evaluar la evolución del negocio exportador y su posible efecto sobre el mercado interno.
Precio internacional
El informe de ABC indicó que en julio el valor promedio de exportación llegó a USD 7.123 por tonelada, un 27,5% por encima del nivel de un año antes. Mario Ravettino, presidente del Consorcio ABC, señaló: “Con relación a los primeros siete meses de 2025, los volúmenes exportados son un 6,7% superiores, mientras que el valor obtenido fue un 41,8% mayor”. Cada tonelada exportada en julio generó, en promedio, USD 1.538 más que en el mismo mes de 2025, cuando el precio se ubicaba en USD 5.585. Además, el valor de julio superó en 1,3% al de junio.
Recuperación de precios
La serie que difundió ABC muestra que el repunte se produjo después de una caída prolongada. El promedio había tocado cerca de USD 6.300 por tonelada en abril de 2022, luego descendió hasta un piso próximo a USD 3.740 a mediados de 2024 y desde entonces volvió a subir. En mayo de este año, el valor rozó los USD 7.300 por tonelada. Ese recorrido explica por qué la mejora actual de ingresos no se apoya únicamente en más embarques, sino en una recomposición del precio internacional.
China y Estados Unidos
Durante julio, la Argentina exportó 64.900 toneladas de carne bovina refrigerada y congelada por USD 461,9 millones. Dentro de ese flujo, China concentró el 57,9% del volumen enviado en julio y el 59,8% del acumulado de los primeros siete meses. Ese mes recibió 16.500 toneladas de carne con hueso y huesos derivados de la despostada por USD 46,3 millones, además de unas 21.000 toneladas de carne deshuesada por USD 126,3 millones. El precio medio de la carne deshuesada vendida a ese destino alcanzó USD 6.010 por tonelada y superó el máximo previo de USD 5.900, registrado en mayo de 2022.
Oferta y faena
La mejora exportadora convivió con una caída de la actividad frigorífica. Según la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA), entre enero y julio se faenaron 7,09 millones de cabezas, un 9,8% menos que en el mismo período de 2025. En julio, 338 frigoríficos procesaron 1.095.000 animales, con bajas de 6,3% en machos y 18,7% en hembras. La participación de las hembras sobre el total descendió al 44,3%, un nivel que CICCRA considera compatible con el sostenimiento del rodeo. Víctor Tonelli, consultor y exportador ganadero, explicó que los productores también buscaron compensar esa menor cantidad de animales con mayor peso de faena. Según indicó, entre noviembre y julio el peso promedio aumentó unos 12 kilos por cabeza, de modo que una baja cercana al 10% en la cantidad de animales derivó en una reducción de entre 6% y 7% en la oferta de carne.
Mercado interno
La combinación entre más exportaciones y menor oferta mantiene abierta la discusión sobre el comportamiento de los precios internos. Daniel Urcía, vicepresidente de la Federación de Industrias Frigoríficas Regionales Argentinas (FIFRA), estimó que no habrá un salto por encima de la inflación. “Vamos a entrar en una estabilidad de precios, por ahí acompañando la inflación”, afirmó. También vinculó esa previsión con la demanda doméstica al sostener: “Con esta situación de la economía no vamos a ver un salto de precios porque la gente no lo convalida”.




