La cadena Galpón de Ropa abrió una sucursal en el centro comercial DOT y llevó por primera vez el negocio de la ropa usada a un shopping. La empresa sumó así diez puntos de venta en Buenos Aires, en un contexto de menor compra de indumentaria nueva.
Según la firma, ocho de esos locales funcionan como centros de recepción de mercadería y se complementan con su plataforma de comercio electrónico. La compañía informó además que emplea a 100 personas y que su actividad se basa en la recepción, selección y comercialización de indumentaria, calzado y accesorios usados.
Expansión del segmento
De acuerdo con las cifras difundidas por la empresa, Galpón de Ropa pone en circulación cerca de 40.000 prendas por mes. En ese mercado compite con marcas como Juan Pérez, Cocoliche, Keak Vintage, Búnker y EcoModa. La apertura en el DOT se produjo en un escenario de crecimiento del negocio de segunda mano por encima de la moda convencional.
Los datos citados por la compañía indican que la reventa de indumentaria avanza a un ritmo superior al 10% anual, frente al 4% de la moda tradicional, y que hoy representa cerca del 9% del mercado global de indumentaria. La proyección empresarial ubica esa participación en el 23% hacia 2030. En paralelo, reportes de la Cámara Industrial de la Indumentaria señalaron una caída interanual de 6,9% en las ventas del tercer bimestre del año.
Caída de ventas en el rubro
El mismo relevamiento de la cámara indicó que el 55% de las empresas del sector reportó bajas en su facturación, mientras que solo el 27% declaró incrementos. La falta de demanda se mantuvo como el principal problema para el 85% de las fábricas, el nivel más alto de los últimos relevamientos sectoriales. Ese cuadro ayuda a explicar la expansión de alternativas de reventa y reutilización textil.
De un garaje al retail
El CEO de la compañía, Luciano Arrighi, dijo que Galpón de Ropa nació en 2012 de la mano de sus fundadores, Juan y Gonzalo, a partir de la idea de aprovechar el excedente de ropa disponible en su entorno cercano. Según su relato, primero probaron con una plataforma pequeña y luego avanzaron al formato físico, que terminó por consolidar el negocio. También sostuvo que el objetivo fue profesionalizar la propuesta y “transparentar un poco el mundo de la feria americana” para ofrecer una experiencia comparable con la de cualquier marca de indumentaria.
Arrighi afirmó que el desembarco en centros comerciales permite llegar a un público distinto y señaló que el plan inmediato contempla abrir 25 locales en los próximos 12 meses. La empresa sostiene que su modelo no incluye compra de ropa nueva y que son los clientes quienes acercan sus prendas para venderlas, tras una curaduría interna de las piezas que ingresan al stock.




