La industria automotriz registró una caída de 6,7% en el primer semestre de 2026 frente al mismo período del año anterior, con la producción de vehículos como principal factor de deterioro. El dato surge del último informe de la Asociación de Fábricas Argentinas de Componentes (AFAC) y muestra una contracción generalizada en los rubros vinculados al sector. La comparación mensual de junio, en cambio, exhibió una mejora de 5,7% respecto de mayo.
Según AFAC, las ventas de combustible cayeron 0,7% en el semestre, mientras que las exportaciones de autopartes retrocedieron 7,2%. La producción de vehículos fue el indicador más afectado, con una baja interanual de 18,3%. En la medición de junio, las exportaciones de autopartes crecieron 12,7%, lo que explicó parte del repunte mensual informado por la entidad.
Producción y ventas
La producción de vehículos no acompañó esa mejora y cayó 1,9% respecto de mayo del mismo año. Las ventas de combustibles también se contrajeron 5,8% en la comparación mensual. En paralelo, las ventas a concesionarios mostraron variaciones interanuales negativas de 26,3% para junio y de 23,7% para el semestre, de acuerdo con el relevamiento citado.
Factores de contexto
El informe vincula la debilidad del sector con la mayor penetración de vehículos chinos en la región, un fenómeno que afecta tanto la producción destinada al mercado interno como la orientada al exterior. También menciona que algunas terminales automotrices interrumpieron la fabricación de vehículos livianos para especializarse en pick-ups, proceso que aún no se traduce en volúmenes equivalentes de producción. Mientras esa transición no se consolide, el sector mantiene resultados negativos en sus principales indicadores.
Ventas y estrategia comercial
Dentro de ese cuadro, las ventas de autos chinos crecieron 1533,2% en los primeros seis meses del año, según el mismo informe. Frente a ese escenario, las marcas profundizaron estrategias comerciales basadas en financiación, estabilidad de precios y bonificaciones puntuales. La evolución de la producción y de las ventas mayoristas seguirá condicionada por la demanda interna, la competencia importada y la capacidad de recomposición de las terminales locales.




