La inflación mayorista registró en julio de 2026 una suba de 0,8%, de acuerdo con el informe oficial del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). Con ese resultado, el indicador acumuló un alza de 16,6% en los primeros siete meses del año y una variación interanual de 31,1%.
El dato implicó una desaceleración de 0,3 puntos porcentuales frente a junio y volvió a ubicarse por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC), que en el mismo mes avanzó 2,1%. La diferencia entre ambos registros vuelve a mostrar que la dinámica de los precios mayoristas viene corriendo por detrás de la inflación minorista, aunque todavía mantiene una presión relevante sobre la estructura general de costos.
Según el relevamiento del Indec, el incremento mensual respondió al comportamiento de los productos nacionales, que subieron 0,8%, y de los importados, que aumentaron 0,5% respecto de junio. Dentro de los rubros con mayor incidencia positiva se destacaron los productos agropecuarios, con un aporte de 0,39 puntos porcentuales al índice general, seguidos por sustancias y productos químicos, con 0,19 puntos, vehículos automotores, carrocerías y repuestos, con 0,17 puntos, y alimentos y bebidas, con 0,16 puntos.
En sentido contrario, el rubro petróleo crudo y gas restó 0,91 puntos porcentuales, compensando parcialmente el efecto alcista de otras divisiones. Esa dinámica ayuda a explicar por qué, pese a la suba general, el índice mostró una variación más moderada que en meses previos.
Desde X, el presidente Javier Milei celebró el dato oficial y escribió: “Y al final julio empezó con cero... Inflación mayorista = 0,8%. Ciao!”. En línea con esa lectura, el ministro de Economía, Luis Caputo, sostuvo que la variación mensual fue la más baja desde mayo de 2025 y la menor para un mes de julio desde 2019.
Caputo también detalló que la variación interanual del IPIM se desagregó en un aumento de 38,6% en los productos primarios, 29,5% en los productos manufacturados, 45% en la energía eléctrica y 21,3% en los productos importados. En términos de lectura económica, el dato confirma que la presión sobre los costos sigue presente, aunque con comportamientos dispares entre sectores.
El informe oficial además precisó que el índice de precios internos básicos al por mayor (IPIB), que excluye el efecto impositivo del IPIM, creció 0,8% en el mes, explicado por subas de 0,9% en productos nacionales y 0,6% en importados. En tanto, el índice de precios básicos del productor (IPP), que mide la variación de los precios de la producción local sin impuestos, avanzó 0,9% intermensual.
Al desagregar ese indicador, los productos primarios cayeron 2,2%, arrastrados principalmente por bajas en petróleo crudo y gas (-9,4%) y productos pesqueros (-2,8%), aunque dentro del mismo grupo los productos agropecuarios subieron 3,6%. En manufacturados y energía eléctrica, el alza fue de 1,7%, con aumentos en vehículos automotores, carrocerías y repuestos (2,1%), sustancias y productos químicos (1,8%), alimentos y bebidas (1,4%) y productos textiles (1,2%), mientras que la energía eléctrica subió 0,5%.
En la comparación interanual, los mayores incrementos se dieron en productos refinados del petróleo, con 59%; petróleo crudo y gas, con 45,7%; y energía eléctrica, con 45%. Más atrás quedaron productos pesqueros, con 42,1%, y tabaco, con 35,1%. También se ubicaron por encima del promedio general productos de minerales no metálicos, con 31,8%, y sustancias y productos químicos, con 29,6%.
En el otro extremo, las variaciones más moderadas de los últimos doce meses se observaron en otros medios de transporte, con 7%, y en equipos y aparatos de radio y televisión, con 7,7%. El cuadro general deja en evidencia que la inflación mayorista continúa siendo un factor clave para seguir de cerca la evolución de los precios en los próximos meses.




