La empresa Granja Tres Arroyos SA formalizó su presentación en concurso preventivo de acreedores ante la Justicia Comercial, en medio de una crisis que arrastra desde hace más de un año y que incluyó despidos, plantas paralizadas, atrasos en los pagos y presión de bancos y proveedores. La medida alcanza a la sociedad central del Grupo GTA y cambia la escala del conflicto, que hasta ahora había involucrado a otra firma del holding. El expediente tramita ante el Juzgado Comercial N°21, Secretaría N°42, de la Justicia Nacional en lo Comercial.
La presentación se produjo pocos días después del concurso de Wade SA, otra de las sociedades del grupo, y sucede al intento fallido de encarar una salida privada para las tres compañías que integran el holding: Granja Tres Arroyos, Wade y Avex. Según el material difundido, el plan de reestructuración conjunto contemplaba un pasivo total de u$s350,9 millones. La estrategia incluía renegociar deudas, sumar capital privado, buscar nuevos socios y desprenderse de algunos activos.
Expansión y retroceso Durante décadas, Granja Tres Arroyos construyó una de las mayores plataformas industriales de la avicultura argentina. En su etapa de expansión llegó a operar ocho plantas de faena en Argentina y Uruguay, mientras que el Grupo GTA llegó a concentrar cerca de un cuarto de la faena total de pollos del país. La escala también creció con la incorporación de activos de Cresta Roja, y Wade quedó al frente de las plantas de Ezeiza y Esteban Echeverría luego de que, en diciembre de 2018, la Justicia autorizara la transferencia de los activos que habían quedado en manos de Proteinsa tras la quiebra de Rasic Hermanos.
Ese proceso de expansión quedó muy lejos del escenario actual. El grupo presentó un Procedimiento Preventivo de Crisis a fines de 2024 y desde entonces fue reduciendo su estructura productiva. Pilar, Avex Río Cuarto, La China en Concepción del Uruguay y Capitán Sarmiento quedaron entre las plantas afectadas por cierres, despidos o paralizaciones. En La China hubo más de 250 despidos, en las últimas semanas se produjeron 450 desvinculaciones en la planta de Esteban Echeverría y a comienzos de septiembre se sumaron cerca de 1.000 telegramas de despido entre Capitán Sarmiento, El Jagüel y Pinazo.
La compañía había llegado a tener una dotación cercana a 7.000 trabajadores y actualmente emplea a unas 6.500 personas en relación de dependencia. En paralelo, el deterioro industrial se combinó con un frente financiero más complejo. Según los registros del Banco Central, el grupo acumula más de 6.682 cheques rechazados por $113.652 millones, además de otras obligaciones bancarias y créditos categorizados como de alto riesgo de insolvencia o con problemas.
Reestructuración fallida Para evitar el concurso, GTA había contratado a Valo Columbus, la banca de inversión del Banco de Valores. La propuesta buscaba ordenar en conjunto las obligaciones de Granja Tres Arroyos, Wade y Avex mediante renegociaciones, ingreso de capital, búsqueda de inversores y venta de activos. El esquema contemplaba quitas de hasta 75% del capital para determinados acreedores y plazos de pago de hasta siete años. Entre los establecimientos que podían ser vendidos figuraba la planta Wade 1 de Ezeiza, pero las conversaciones no lograron cerrar un acuerdo.
Con la entrada de Granja Tres Arroyos al proceso concursal, la Justicia deberá ordenar el reconocimiento de los créditos y la empresa tendrá que presentar una propuesta para sus acreedores que le permita sostener su actividad. Mientras tanto, el conflicto laboral sigue abierto: el Gobierno bonaerense dictó una conciliación obligatoria y ordenó reincorporar a 1.200 trabajadores despedidos. También analiza alternativas para reconfigurar parte de la producción y preservar fuentes laborales, incluso mediante esquemas cooperativos. El próximo paso queda ahora en manos del expediente comercial y de la negociación con los acreedores.




