El poder adquisitivo de los trabajadores del sector privado formal volvió a deteriorarse en junio. Según un informe oficial, el salario real cayó 0,9% en ese mes y quedó por debajo del nivel de noviembre de 2023, lo que confirma una pérdida sostenida de capacidad de compra.
El retroceso profundiza la contracción observada en mayo, cuando la baja había sido de 2,9%. En ese marco, la evolución de los ingresos se mantuvo en niveles inferiores a los de hace dos años, con un salario medio real de junio de 2026 0,6% por debajo del registro de referencia.
De acuerdo con el informe Panorama mensual del Trabajo Registrado, elaborado por el Ministerio de Capital Humano en base a datos del SIPA y procesado por la Agencia Noticias Argentinas, la explicación principal está en que el salario nominal desaceleró su crecimiento en mayor medida que el Índice de Precios al Consumidor (IPC). En particular, los aumentos nominales de abril y mayo apenas llegaron al 1,0%, por debajo del 2,1% de los meses previos.
El cuadro general también alcanzó a las remuneraciones fijadas por convenios colectivos, que registraron una dinámica contractiva. En el último bimestre, cayeron 0,7% en términos reales en la serie sin estacionalidad, lo que muestra que la desaceleración inflacionaria no alcanzó para recomponer salarios.
La situación deja en evidencia una fuerte heterogeneidad entre los distintos convenios. Mientras sectores como Encargados de edificio (+5,9%) y Camioneros (+3,1%) lograron mejoras, otras actividades sufrieron caídas pronunciadas en su poder de compra.
Entre los rubros más afectados aparecen Textiles (-12,6%), Metalúrgicos (-12,4%) y Comercio (-11,0%), con retrocesos de dos dígitos en términos interanuales. Ese comportamiento evidencia que sólo una porción reducida de los convenios consiguió acuerdos nominales por encima de la inflación en el período analizado.
En ese contexto, el secretario de Finanzas, Federico Furiase, planteó en declaraciones recientes que el crecimiento económico requiere impulsar la inversión para aumentar la productividad, los salarios reales y la expansión de la actividad. Sin embargo, los datos oficiales siguen mostrando una recuperación salarial todavía incompleta y desigual.




