El oro se convirtió en uno de los principales motores del crecimiento de las exportaciones argentinas durante los primeros ocho meses de 2026. De acuerdo con el Monitor Comex Argentino, elaborado con datos de INDEC y publicado el 21 de septiembre, las ventas externas de oro alcanzaron los US$3.641 millones entre enero y agosto, con un incremento interanual del 43,3%. En esto la provincia de San Juan juega un papel esencial pues la mina de Veladero es uno los principales aportantes de este mineral
El informe ubica al oro en el quinto lugar entre los principales productos exportados por Argentina, detrás del petróleo crudo, el maíz en grano, la harina y pellets de aceite de soja y el aceite de soja en bruto. Con los US$3.641 millones registrados, el metal representó el 5,4% del total de las exportaciones argentinas durante el período.
El dato adquiere mayor relevancia cuando se analiza el crecimiento interanual. El oro fue el segundo producto que más aportó al aumento absoluto de las exportaciones, solamente superado por el petróleo. Entre enero y agosto, las ventas externas de oro crecieron en US$1.100 millones respecto del mismo período de 2025, lo que implicó una suba del 43%.
Según el Monitor, este crecimiento estuvo explicado principalmente por el comportamiento de los precios. Las cantidades exportadas aumentaron 7%, mientras que el precio registró una variación positiva del 34%. Por eso, el informe identifica a los precios como el efecto preponderante detrás del crecimiento de las exportaciones de oro.
El desempeño del metal precioso se inscribe además en una expansión más amplia de las exportaciones vinculadas con la minería. El Monitor Comex desagrega el oro y el litio del rubro Manufacturas de Origen Industrial y la plata de Productos Primarios para construir una categoría específica denominada “Minería (oro, litio y plata)”, debido a la creciente relevancia de estos productos dentro de la canasta exportadora argentina.
Bajo esta clasificación, la minería explicó US$5.600 millones en exportaciones entre enero y agosto de 2026, con un incremento de US$2.185 millones frente al mismo período del año anterior. Esto significó una expansión interanual del 64% en valor. A su vez, las cantidades exportadas crecieron 21%, mientras que los precios aumentaron 35%, por lo que el informe señala nuevamente a los precios como el principal factor explicativo.
La participación de la minería dentro de la canasta exportadora también ganó espacio. Según el Monitor, al comparar enero-agosto de 2025 con el mismo período de 2026, el rubro pasó a representar el 8% del total de las exportaciones, con un incremento de 2 puntos porcentuales. En paralelo, Combustibles y Energía alcanzó el 16%, mientras que las Manufacturas de Origen Agropecuario continuaron explicando aproximadamente un tercio de las ventas externas nacionales.
El crecimiento del oro se produce en un contexto de fuerte expansión del comercio exterior argentino. Entre enero y agosto de 2026, Argentina exportó US$67.248 millones, un aumento del 21,4% interanual y el valor más elevado para un período enero-agosto desde que existen registros. Las importaciones, en cambio, alcanzaron US$48.999 millones, con una caída interanual del 2,6%, dejando un superávit comercial de US$18.249 millones.
El Monitor también destaca que los diez productos con mayor crecimiento interanual explicaron US$29.309 millones, equivalentes al 44% de las ventas externas argentinas en los primeros ocho meses del año. Dentro de ese grupo, el oro ocupó el segundo lugar, detrás del petróleo, y por delante del maíz, el carbonato de litio, el trigo, el aceite de girasol, las pickups y vans y otros productos.
En ese escenario, el oro aparece como uno de los productos que más contribuyeron al incremento de las exportaciones argentinas durante 2026. El dato adquiere especial importancia para el sector minero porque, más allá del volumen total de ventas externas, el Monitor muestra que el oro, junto con el litio y la plata, está adquiriendo un peso creciente dentro de la estructura exportadora del país. El propio informe señala que esta evolución llevó a la CERA a separar estos productos de sus rubros tradicionales para poder seguir con mayor precisión el desempeño de la minería.




