El Gobierno nacional anticipó este miércoles que el Banco Central buscará incorporar al menos US$10.000 millones adicionales a las reservas internacionales antes de las elecciones, en una señal de refuerzo de la posición externa del país frente al escenario político y financiero que se proyecta hacia 2027.
La definición fue expuesta por el secretario de Política Económica, José Luis Daza, durante una entrevista en la que sostuvo que la autoridad monetaria continuará con la compra de divisas en el mercado cambiario. La medida se inscribe en una estrategia más amplia de acumulación de reservas, considerada clave para sostener la estabilidad macroeconómica.
El anuncio se vincula con el programa que ya venía ejecutando el BCRA. Para 2026, el esquema monetario contemplaba compras por unos US$10.000 millones, aunque con margen para ampliar ese monto si la demanda de dinero crecía y las condiciones del mercado lo habilitaban.
“Este año acordamos comprar US$10.000 millones en reservas. Ya estamos en casi US$14.000 millones. De acá a la elección, vamos a comprar US$10.000 millones más”, afirmó Daza durante Experiencia IDEA Rosario, un encuentro que reunió a empresarios en la Bolsa de Comercio de Rosario.
La decisión apunta, además, a fortalecer la capacidad del Gobierno para afrontar los compromisos financieros de Argentina durante el próximo año. En un contexto electoral, la acumulación de reservas aparece como una herramienta destinada a reducir la vulnerabilidad frente a eventuales movimientos en el mercado cambiario.
En ese sentido, el funcionario remarcó que el oficialismo busca llegar a 2027 en una situación distinta. “Enfrentamos el 2027 en condiciones completamente diferentes, pero completamente diferentes”, señaló.
“Vamos a llegar con más reservas, con superávit fiscal consolidado, con superávit de cuenta corriente, con la inflación bajando y la economía creciendo”, aseguró Daza, en diálogo con Santiago Mignone, presidente de IDEA.
Según el esquema del Banco Central, las compras de divisas deben realizarse de manera compatible con el funcionamiento del mercado. El programa establece una intervención diaria vinculada al 5% del volumen operado y prevé la posibilidad de realizar compras en bloque cuando las condiciones lo permitan.
El anuncio confirma, en los hechos, que el Gobierno pretende sostener la acumulación de dólares aun después de haber avanzado en el cumplimiento de las metas previstas para este año. La apuesta oficial es llegar al tramo electoral con reservas más robustas y mayor margen de respuesta ante una eventual volatilidad cambiaria.




