Las reservas internacionales del Banco Central (BCRA) volvieron a subir este martes 25 de agosto y cerraron en u$s50.912 millones, el nivel más alto de los últimos 7 años. El stock bruto avanzó u$s136 millones en la rueda y acumuló una mejora de casi u$s1.500 millones en las últimas seis jornadas. Según el propio balance, el impulso provino principalmente del rally del oro y de factores de valuación.
La mejora contable, sin embargo, volvió a contrastar con una compra reducida en el mercado oficial. La autoridad monetaria adquirió apenas u$s9 millones en una rueda con u$s418 millones operados, equivalente al 2% del volumen negociado. Con ese resultado, el BCRA encadenó 19 ruedas con saldo positivo, aunque mantuvo una intervención por debajo del objetivo del programa de acumulación.
En lo que va de agosto, el saldo comprador ascendió a u$s486 millones, mientras que las compras acumuladas en 2026 llegaron a u$s13.813 millones. Pese a ese avance, el promedio diario del mes cayó a u$s30 millones, por debajo de los u$s103 millones de julio, los u$s68 millones de junio y los u$s137 millones de mayo. La diferencia muestra que el nivel de reservas mejora por valuación, pero la acumulación de divisas en el mercado sigue acotada.
Oro y tipo de cambio
En la rueda, el oro subió 0,50% y habría aportado cerca de u$s20 millones al valor contable de las reservas, de acuerdo con el cálculo consignado en la información original. En la semana, ese movimiento del metal habría permitido aumentar la valuación de las reservas en más de u$s500 millones. Al mismo tiempo, el dólar global retrocedió 0,09%, mientras que el euro y la libra avanzaron 0,10%, el yuan se apreció 0,02% y el yen cayó 0,06%.
En el frente cambiario, el dólar mayorista subió 0,10% y cerró en $1.511,50 para la venta, con un nuevo máximo nominal. Según Gustavo Quintana, la divisa volvió a operar demandada, aunque con un recorrido acotado por intervenciones oficiales. Los máximos se registraron al inicio, en $1.512, y luego una mejora inducida de la oferta llevó la cotización a mínimos de $1.510 durante la media mañana.
Tasas y licitación del Tesoro
La presión cambiaria coincidió con una nueva compresión de tasas. La TAMAR —tasa de interés promedio para depósitos a plazo fijo mayoristas— bajó de 25,31% a 25,06%, mientras que la BADLAR —tasa de depósitos bancarios de grandes montos— retrocedió de 24,13% a 23,63%. Según PPI, esa estrategia alteró el equilibrio reciente entre tasas y dólar, al habilitar una baja de los rendimientos en pesos y abrir espacio para una mayor presión cambiaria.
En ese marco, la licitación del Tesoro aparece como una instancia clave. Desde PPI señalaron que, después de varios meses de búsqueda de mayor duration —plazos más largos de colocación—, esta vez la oferta podría concentrarse en instrumentos cortos, con el objetivo de sostener un rollover cercano al 100% y evitar presión adicional sobre el mercado cambiario. La atención también estará puesta en el fixing de la D31G6, previsto para este miércoles, con vencimientos por u$s2.595 millones, el mayor monto de la era Milei.
En futuros, la curva operó casi estable, con una suba general de 0,02%. Agosto y septiembre avanzaron 0,03%, mientras que diciembre cayó 0,03%. Con esos movimientos, la tasa implícita de agosto quedó en 0,84% mensual, equivalente a 10,06% anualizado, y septiembre se ubicó en 1,62%, o 19,45% anualizado. El dato a seguir en las próximas ruedas será si el BCRA logra sostener compras en el mercado oficial y administrar la demanda de cobertura frente al cierre de mes y al vencimiento de la D31G6.




