El ministro de Economía, Luis Toto Caputo, pidió a estudiantes universitarios que convenzan a sus padres de sacar los dólares del colchón y llevarlos al sistema bancario. Lo hizo durante una charla con alumnos de la Universidad Di Tella, en la que vinculó esa conducta con el recuerdo del plan Bonex y el Corralito. Según sostuvo, esas experiencias dejaron una desconfianza que todavía incide en las decisiones de ahorro de parte de la sociedad. La intervención se inscribe en el intento oficial de ampliar el ingreso de divisas al circuito financiero local.
Trauma financiero
Caputo afirmó que existe gente que mantiene dólares fuera del sistema porque teme que los bancos se los retengan. “Tenés a la gente con los dólares abajo del colchón y que no se animan a llevarlo al banco porque todavía tienen miedo, a pesar de que pasaron 25 años, de que los bancos se los roben”, dijo. Agregó que para los jóvenes esa conducta “les puede parecer una cosa absurda”, pero que parte de su generación “no lo va a superar nunca”. En ese marco, pidió: “No se enojen con sus padres cuando les dicen: ‘Yo no voy a sacar la plata del colchón’. Traten de convencerlos igual”.
Declaración jurada
El propio ministro quedó expuesto por los datos de su última declaración jurada, en la que informó ahorros por 13.030 millones de pesos. De ese total, algo más de 12.422 millones figuran depositados en el extranjero, lo que equivale al 95,3% de su patrimonio financiero declarado. En Argentina, según esa presentación, mantiene poco más de 600 millones de pesos. El contraste entre su exhortación pública y la composición de sus activos agrega un elemento político a su mensaje económico.
Contexto y alcance
La exposición de Caputo se produjo en un momento en el que el Gobierno busca que los tenedores de dólares informales los canalicen hacia bancos y otros instrumentos del sistema financiero. La referencia al Bonex y al Corralito apunta a antecedentes concretos de restricción y reprogramación de depósitos que siguen presentes en la memoria económica local. El ministro no presentó en esa intervención medidas nuevas, sino un llamado a modificar la conducta de los ahorristas a partir de la intermediación de sus hijos. El seguimiento queda atado a si el oficialismo avanza luego con incentivos o mecanismos adicionales para captar esos fondos.




