El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció este miércoles un programa por $2 billones para ampliar el crédito hipotecario en la Argentina. La iniciativa prevé colocar depósitos a plazo fijo en bancos con recursos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) para generar fondos prestables destinados a préstamos para vivienda ajustados por UVA (Unidad de Valor Adquisitivo). El esquema busca resolver la diferencia entre los plazos de captación de depósitos y la duración de los créditos hipotecarios. Según explicó el funcionario, la primera licitación se realizará la semana próxima por $200.000 millones.
Esquema de licitaciones
Los depósitos serán en pesos ajustables por UVA más un spread, es decir, una tasa adicional sobre ese índice, y se licitarán entre las entidades financieras. El programa tendrá dos tramos: a un año, UVA más un spread mínimo de 2,50%; y a cinco años, UVA más un spread mínimo de 4,50%. Cada banco podrá ofertar hasta el 20% del monto total de cada licitación y dispondrá de 90 días corridos para aplicar los fondos desde la constitución del depósito. El Gobierno utilizará esa primera instancia para evaluar la respuesta de las entidades financieras.
Condiciones del crédito
Los préstamos que se otorguen con estos fondos tendrán una tasa máxima de UVA + 7,50%, un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo equivalente a 150.000 UVA por crédito. La medida apunta a ampliar la oferta para la adquisición, construcción, ampliación o refacción de la primera vivienda. El Gobierno sostuvo que el objetivo es que los bancos cuenten con fondeo de mayor plazo para incrementar su capacidad de financiamiento hipotecario. En ese marco, el esquema se presenta como una herramienta para extender el crédito de largo plazo en un sistema financiero donde ese tipo de préstamos sigue siendo acotado.
La comparación oficial
Durante la conferencia de prensa, Caputo señaló que el stock de créditos hipotecarios en Argentina “apenas representa dos puntos de producto”. El ministro comparó ese nivel con Chile, donde dijo que llega aproximadamente al 27%, y con Estados Unidos, donde sostuvo que alcanzó el 75%. También afirmó que las sucesivas crisis económicas afectaron la confianza necesaria para desarrollar ahorro de largo plazo y mercado de capitales. “Entonces, nunca se llegó a generar en Argentina un desarrollo de ahorro de largo plazo ni de mercado de capitales”, expresó. Esa lectura oficial fue el fundamento político y financiero de la medida anunciada.
Impacto esperado
El Gobierno vinculó el nuevo esquema con un posible impulso al mercado inmobiliario y a la construcción, dos sectores que vienen reclamando mecanismos de financiamiento de largo plazo. La operatoria dependerá de la adhesión de los bancos en las licitaciones y de la capacidad de esos depósitos para transformarse en préstamos hipotecarios. El cronograma inicial prevé una colocación por $200.000 millones la semana próxima, que servirá como prueba de funcionamiento del sistema. A partir de esa respuesta quedará definido si el programa escala hasta completar el total anunciado de $2 billones.




