La Argentina quedó primera en el ranking regional de precios del gasoil durante octubre, según un relevamiento de la consultora Economía y Energía (EyE) basado en datos de Global Petrol Prices. El litro se ubicó en US$1,63, por encima de Uruguay (US$1,56) y Paraguay (US$1,54).
En septiembre, el país ocupaba el segundo lugar, con US$1,51 por litro. La suba mensual fue de US$0,12, equivalente a 7,95% en dólares, mientras que desde enero el aumento acumulado llega al 35,83%, cuando el gasoil costaba US$1,20. Ese movimiento alteró la posición relativa de Argentina dentro del mercado regional.
Suba del crudo El salto respondió a incrementos de entre 1% y 5% que aplicaron las petroleras a fines de septiembre, después de que el Brent, el petróleo de referencia que usa el mercado local para fijar precios, se ubicara por encima de los US$100 por barril. Según el texto, la suba del crudo se relacionó con la tensión en Medio Oriente, iniciada el 28 de febrero, y llevó los precios internacionales a sus valores más altos en cuatro años.
Frente a ese escenario, YPF aplicó un buffer de precios, un mecanismo para repartir el aumento en el tiempo y evitar que toda la suba internacional llegue de golpe al surtidor. El informe señala que otros países de la región adoptaron medidas similares para amortiguar el impacto en sus mercados internos. La referencia resulta relevante porque el precio local quedó por encima de economías vecinas con distinta estructura impositiva y de subsidios.
Nafta y consumo En nafta súper, el panorama fue distinto: la Argentina quedó cuarta en la región, con US$1,46 por litro. Por delante quedaron Uruguay (US$2,25), México (US$1,55) y Chile (US$1,51), mientras que detrás se ubicaron Paraguay (US$1,31) y Brasil (US$1,26). Según el relevamiento, el litro en el país resulta hasta un 35% más barato que en Uruguay.
La suba de precios coincidió con una caída en el consumo de combustibles, que bajó 2,19% interanual y acumula siete meses consecutivos en baja. En ese marco, las ventas de gasoil cayeron 3,02% frente a agosto de 2025 y 1,27% respecto de julio. La evolución de los surtidores y del consumo quedará atada a la trayectoria del crudo y a eventuales nuevas correcciones de precios en el mercado local.




