La estabilidad cambiaria extendió el rendimiento del carry trade en Argentina, una estrategia en la que los inversores venden dólares, se posicionan en instrumentos en pesos y luego recompran divisas. Según Delphos Investment, la ganancia acumulada en 2026 llega a 19,3% en dólares. El resultado ubica al país entre los de mejor desempeño entre los mercados emergentes y, al mismo tiempo, deja abierta la discusión sobre la sostenibilidad de esa rentabilidad.
El cálculo de Delphos Investment responde a una combinación de tipo de cambio con alza nominal de apenas 4% desde el inicio del año, inflación acumulada superior al 23% y tasas de interés en pesos con un rendimiento cercano al 22%. Ese desfasaje explica por qué las colocaciones locales siguen ofreciendo una mejora en moneda dura. En términos comparativos, el retorno supera ampliamente la inflación anual de Estados Unidos y también el rendimiento de bonos corporativos en dólares de empresas argentinas de primera línea y de los títulos del Tesoro estadounidense.
Cómo funciona la estrategia
El carry trade consiste en vender dólares, invertir los pesos en un instrumento con tasa fija o variable y, en un momento posterior, desarmar la posición para volver a comprar divisas. Si el tipo de cambio se mueve menos que el rendimiento en pesos, el inversor termina con más dólares que al inicio. En el contexto actual, esa ecuación favoreció a quienes ingresaron temprano a la estrategia. Sin embargo, el resultado depende de la evolución cambiaria y de la tasa de interés, dos variables que pueden cambiar con rapidez.
Comparación regional
El ranking de monedas emergentes con mejores rendimientos en dólares en lo que va del año está liderado por el peso colombiano, con 30%, y el real brasileño, con 20%. Detrás aparece el peso argentino, con 19%, seguido por la lira turca, con 16%, y el won surcoreano, con 10%. Delphos también informó pérdidas para el peso chileno y el esloti polaco, ambos con -6%, además del leu rumano y el baht tailandés, con -5%.
Señales para lo que resta del año
Los analistas consultados sostienen que todavía habría margen para nuevas ganancias en dólares durante los próximos meses, aunque con un escenario más exigente hacia 2027 por la incertidumbre electoral. Gustavo Ber, asesor financiero, afirmó que el carry trade muestra “señales de mayor interés en el mercado” por la calma cambiaria y por la aceleración de compras de reservas del Banco Central. A su vez, Pedro Siaba señaló que prefiere estrategias en pesos antes que aumentar la exposición a deuda soberana en dólares, por la normalización de las tasas y la perspectiva cambiaria para los próximos tres o cuatro meses.
En la plaza de futuros, los contratos de dólar siguen retrocediendo y el de diciembre se negocia a $1.583, un valor apenas 4,6% superior al tipo de cambio oficial mayorista de $1.513. Además, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ubicó la cotización en $1.613 para el cierre del año, según la mediana de los encuestados. Si esas proyecciones se mantienen, el carry trade podría seguir mostrando resultados positivos en dólares hasta fin de año.




