Un testigo aportó datos clave y arrestaron a un hombre. Se trata del hermano del abuelastro del chico. El detalle en el físico del sospechoso que lo complica.

Benjamín Amaya, un nene de sólo cuatro años, fue encontrado muerto el pasado 8 de agosto, colgado del puente que cruza la autopista de Circunvalación y el Canal Norte, en la ciudad de San Miguel de Tucumán. El caso, que horrorizó a los vecinos del barrio Jesús de Nazareth, arrojó un manto de misterio durante los primeros días de la investigación, ya que casi de entrada se descartó que fue un suicidio y que el asesino haya sido un familiar directo.

Sin embargo, algunos indicios sí le permitieron a la Fiscalía Especializada en Homicidios II de la ciudad, a cargo de Adriana Giannoni, sospechar que la persona que mató a Benjamín era conocida por el nene. Así por lo menos lo adelantó un integrante del equipo de la fiscal en diálogo con Infobae a comienzos de esta semana. Y en algo tenía razón, aunque no pensaban que el vínculo entre la víctima y su presunto asesino terminara siendo tan estrecho.

Después de la declaración de un testigo oculto, la policía tucumana detuvo Claudio Argañaraz, un hombre de 37 años y hermano del abuelastro del menor. Según trascendió, la persona que se acercó a declarar lo reconoció por una particularidad física, que no quieren darla a conocer para no afectar a la rueda de reconocimiento. Esto fue clave para finalmente arrestarlo. Ahora será sometido a una serie de pruebas para determinar si participó en el crimen.

La investigación tuvo un inesperado giro, pero tenemos que seguir trabajando para sumar nuevos indicios en contra del acusado”, dijo el jefe de Policía Manuel Bernarchi a La Gaceta de Tucumán.
En un allanamiento realizado en la casa de Argañaraz, la Policía encontró un cable similar al que se utilizó para ahorcar al nene, que ahora será sometido a peritajes. El hermano del abuelastro del chico fue trasladado a los calabozos de la ex Brigada de Investigaciones y ayer declaró ante Giannoni. “Cochocho”, como lo conocen a Algañaraz, negó ser el autor del crimen y se negó a responder preguntas.

La principal sospecha es que el hombre de 37 años aprovechó que Benjamín lo conocía, lo convenció de que se fuera con él mientras jugaba con otros nenes del barrio y lo llevó hasta un descampado, donde habría intentado abusar de él.