Por Omar Andrada
El ciclista sanjuanino integró junto a Marcos Méndez la dupla argentina que ganó la medalla de oro en la Madison de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026. En diálogo con este medio, contó cómo fue una competencia de 120 vueltas con sprints cada 10, analizó la preparación, destacó el trabajo junto a Walter Pérez y reclamó más horas de entrenamiento y recursos para el ciclismo de pista. Además, anticipó sus próximos objetivos: el Campeonato Argentino y el Panamericano de Lima 2027.
Rubén “Pelado” Ramos volvió a subirse a lo más alto de un podio internacional y lo hizo en una competencia que, según sus propias palabras, exigió concentración, estrategia y una enorme capacidad para administrar los esfuerzos. El ciclista sanjuanino fue una de las piezas fundamentales de la Selección Argentina que conquistó la medalla de oro en la Madison de los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, junto a Marcos Méndez.
La dupla argentina terminó con 43 puntos, por delante de Chile y Perú, y consiguió repetir el primer puesto que el seleccionado había alcanzado en la Madison de los Juegos Suramericanos de Asunción 2022.
La consagración llegó en la última jornada de competencias de pista, en un día especialmente productivo para Argentina, que sumó cuatro medallas. Además del oro de Ramos y Méndez, hubo bronce para Maribel Aguirre y Abril Garzón en la Madison femenina, mientras que Lucas Vilar obtuvo la plata y Juan Rodríguez el bronce en el keirin masculino. Natalia Vera también consiguió el bronce en la rama femenina.
En total, Argentina cerró su participación en el Invencible Velódromo con 10 medallas: una de oro, tres de plata y seis de bronce.
Pero para Ramos, detrás de ese resultado hubo mucho más que una buena actuación en una jornada de competencia. Hubo preparación, adaptación, lectura de carrera y también una estrategia que debió ejecutarse prácticamente al detalle.
Una carrera intensa y estratégica
La Madison fue una prueba de 120 vueltas, con sprints cada 10 giros, una característica que obligó a los corredores a mantenerse permanentemente atentos.
“La verdad que fue un poco intensa, porque fueron 120 vueltas con sprints cada 10 y muchos equipos fuertes”, explicó Ramos al analizar la carrera.
La presencia de selecciones con experiencia en pista hizo que el desarrollo fuera particularmente táctico. Argentina debió medirse con representantes de Chile, Perú, Colombia y Brasil, entre otros equipos que llegaron a Santa Fe con corredores preparados específicamente para este tipo de pruebas.
“Había mucha especulación, mucho cuidado y, sobre todo, había que sumar en los sprints. Eso hizo que la carrera fuera con bastante nivel y muy estratégica”, relató el sanjuanino.
La estrategia argentina fue avanzar de manera progresiva, sin gastar energías innecesariamente en las primeras vueltas y esperando los momentos adecuados para atacar y sumar.
“Pudimos ir de menos a más”, resumió Ramos.
A medida que avanzó la competencia aparecieron los ataques y la exigencia fue aumentando. “Había muchos ataques también, entonces eso fue haciendo que la carrera se pusiera cada vez más dura”, señaló.
En ese contexto tuvo un papel determinante la conducción del entrenador y exciclista olímpico Walter Pérez, quien estuvo al frente de la estrategia argentina.
“Con Marco, bajo la dirección técnica de Walter Pérez, que nos supo decir en el momento indicado para poder sumar y sacar más provecho en la carrera, nos dio la directiva y pudimos aprovechar el momento”, destacó Ramos.
Una dupla que ya se conocía
Uno de los factores que favoreció el desempeño argentino fue el entendimiento entre Ramos y Méndez.
La Madison exige una coordinación permanente entre los dos integrantes de la dupla, ya que los relevos, los cambios de ritmo y la ubicación dentro del pelotón deben ejecutarse con precisión.
En ese aspecto, Ramos explicó que la situación fue diferente a la de otras pruebas por equipos.
“Con Marco ya nos entendemos, hemos corrido veces anteriores y ya teníamos una idea un poco más clara”, contó.
El sanjuanino marcó, en cambio, que la persecución por equipos requiere mucho más tiempo de preparación conjunta.
“Es una prueba que tenés que integrar con tus compañeros, adaptarte a los cambios, a los relevos, y todo desde la partida ya es una estrategia”, explicó.
Por eso, consideró que el mes de concentración previo a los Juegos fue positivo, aunque insuficiente en comparación con la preparación que realizan otros seleccionados.
“Pudimos hacer muchas cosas a lo largo de este tiempo, nos pudimos acoplar mucho en lo que es la prueba por equipos, la persecución por equipos, y eso es lo que lleva más tiempo y más trabajo”, indicó.
La diferencia con otros seleccionados
Ramos puso el foco en una cuestión que considera determinante para el crecimiento del ciclismo argentino de pista: la cantidad de concentraciones y horas de trabajo conjunto.
Según explicó, mientras otras selecciones realizan concentraciones varias veces durante el año, los argentinos suelen reunirse principalmente cuando existe un campeonato importante en el calendario.
“Competimos con otras cuartetas que hacen concentraciones varias veces al año y nosotros nos juntamos ahora siempre para un campeonato. Entonces esa es un poco la desventaja”, señaló.
Para el sanjuanino, el talento y la capacidad competitiva están, pero la diferencia puede estar en las condiciones de preparación.
Una pista nueva y un mes para conocerla
La competencia se desarrolló en una pista nueva, que había sido inaugurada aproximadamente un mes antes de los Juegos para el Campeonato Argentino de Juveniles.
Ese antecedente resultó importante para la delegación argentina porque permitió que los corredores pudieran conocer el escenario y adaptarse a sus características.
“Ahí la pudimos empezar a andar y estuvimos concentrados todo este tiempo, todo este mes, hasta ahora, hasta los Juegos”, explicó Ramos.
El velódromo presenta diferencias con el de San Juan.
“No es como la de San Juan, no es tan peraltada, tiene rectas más cortas, lo cual tiene otras prestaciones”, detalló.
Sin embargo, las condiciones climáticas pueden modificar notablemente el comportamiento de la pista.
Según Ramos, durante jornadas frías el escenario puede resultar más lento, mientras que con temperaturas más elevadas y presencia de sol se vuelve más rápido y presenta características que lo acercan al velódromo sanjuanino.
“Supimos encararla de la mejor manera, ir puliendo detalles a lo largo de este tiempo y ya sabemos un poco cómo es la pista y cómo sacarle provecho donde uno se siente más cómodo”, explicó.
“Siempre nos damos cuenta de que tenemos para un poco más”
La medalla de oro llegó después de otro resultado internacional importante para el sanjuanino. Ramos también había conseguido una medalla de bronce en la Madison del Campeonato Panamericano.
Ese presente abre una pregunta inevitable: ¿está atravesando el mejor momento de su carrera?
El propio corredor evita hablar de un techo.
“Siempre nos damos cuenta de que tenemos para un poco más”, respondió.
Para Ramos, la preparación todavía puede perfeccionarse y existen aspectos que permitirían mejorar el rendimiento.
“Las preparaciones se pueden mejorar un poco más. Hoy hemos podido llegar, dentro de todo lo que teníamos a nuestro alcance, de la mejor manera, pero creo que se puede seguir mejorando más la preparación y llegar de otra forma y seguir siendo competitivos”, sostuvo.
Esa mirada hacia adelante aparece incluso después de haber conseguido una medalla de oro.
Más competencias, más horas de velódromo y mejores materiales
El ciclista sanjuanino considera que uno de los principales desafíos pasa por contar con una preparación más continua.
“Las competencias suman, ayudan un montón, pero lo que nosotros necesitamos es tiempo, horas de trabajo en el velódromo”, afirmó.
También destacó la importancia de contar con materiales actualizados. En el ciclismo de alto rendimiento, explicó, las diferencias pueden ser mínimas pero determinantes.
“Presupuestariamente necesitamos cambiar materiales, para tener el material actualizado. Va cambiando año a año las ruedas, la bici, los distintos componentes que usamos, y eso ayuda a mejorar el rendimiento”, sostuvo.
Y llevó la explicación hasta detalles que podrían parecer menores, pero que en el alto rendimiento tienen impacto.
“Hasta la ropa con la que competimos también influye”, señaló, para graficar que el resultado final depende de un conjunto de factores.
Para Ramos, las horas de trabajo específico sobre la bicicleta y las posibilidades de probar materiales son fundamentales para llegar mejor preparados a las competencias internacionales.
El pedido de más apoyo
El campeón suramericano fue contundente al referirse a la necesidad de contar con mayores recursos.
“Sí, de las dos maneras. Siempre se agradece todo el apoyo, pero es fundamental”, respondió al ser consultado sobre la necesidad de respaldo estatal y privado.
Y explicó la razón desde la lógica del alto rendimiento.
“Bajar una centésima por vuelta, o cada 100 metros, es fundamental. Hay mucho en juego: podés ganar o perder una medalla”, afirmó.
Por eso considera necesario aumentar la cantidad de concentraciones y aprovechar los dos principales velódromos que tiene el país.
“No solo sería fabuloso para mí, sino para todo el equipo”, sostuvo.
Para Ramos, poder entrenar periódicamente en San Juan y Rafaela permitiría mejorar la adaptación a distintos escenarios y elevar el nivel general del seleccionado.
San Juan, su lugar preferido
Entre los dos escenarios, el sanjuanino no dudó a la hora de elegir.
“El de San Juan, obviamente. Lo tengo en casa, aparte me gusta, ya me acomodo y lo siento como en mi casa”, afirmó.
Ramos tiene 33 años y mantiene una relación especial con el ciclismo de pista y con el velódromo sanjuanino, donde construyó buena parte de su trayectoria.
Pero el triunfo en Santa Fe tuvo además un componente familiar que lo hizo todavía más especial.
Su familia pudo acompañarlo presencialmente durante la competencia.
“Mis viejos estan contentos, mis hermanos también. Yo acá estoy con mi señora y mi hija. La verdad que están tan felices porque me han podido ver acá en el velódromo”, contó.
Para el ciclista, esa posibilidad transformó un triunfo conseguido lejos de San Juan en una experiencia mucho más cercana.
“Un triunfo lejos de casa, pero local, porque es el evento en el país. Poder tenerlas acá es maravilloso, la verdad que se disfruta un montón”, expresó.
Panamericanos, Juegos y la importancia de los resultados
Ramos también explicó por qué cada competencia internacional adquiere un valor particular para los deportistas argentinos.
“Los dos son importantes, siempre vamos con las mismas ganas, las mismas ilusiones y competimos para poder tener resultados”, señaló al comparar la importancia de los Juegos Suramericanos y los Panamericanos.
Los resultados no solo representan medallas. También son una herramienta para sostener la estructura necesaria para competir internacionalmente.
“Para que presupuestariamente el ENARD y los sponsors privados sigan apostando a la preparación”, explicó.
En ese sentido, remarcó que los resultados internacionales son determinantes para conseguir financiamiento y poder mantenerse dentro del circuito.
“Si no tenemos resultados internacionales, en Panamericanos, en Juegos, en Copas del Mundo, no te podés hacer lugar para conseguir la financiación y poder estar en esos eventos”, sostuvo.
Y resumió la importancia que eso tiene para los corredores: “Para nosotros es muy importante poder estar”.
Lo que viene: Argentino de Pista y Panamericano de Lima
La medalla de oro no significa el final de la temporada.
Ramos confirmó que por este año no quedan más compromisos con la Selección Argentina, pero todavía deberá afrontar importantes objetivos a nivel nacional.
Entre ellos aparece el Campeonato Argentino de Pista, cuya realización está prevista para noviembre, aunque al momento de la entrevista todavía debía confirmarse oficialmente la fecha.
Antes y después de esa competencia, el sanjuanino también deberá completar la temporada de pista en San Juan.
Luego llegará el turno de comenzar a enfocarse en la temporada de ruta, que en San Juan tiene un calendario extenso y de gran importancia.
Pero el propio Ramos advierte que no habrá demasiado margen para desconectarse de la pista.
En febrero de 2027, la Selección tendrá un nuevo desafío internacional: el Campeonato Panamericano de Pista en Lima, Perú, precisamente la ciudad que también será sede de los próximos Juegos Panamericanos.
“Es sumamente importante”, remarcó sobre esa competencia.
Un calendario sin demasiado descanso
El panorama que tiene por delante es exigente: terminar la temporada de pista, afrontar el Argentino, iniciar la preparación de ruta y, casi inmediatamente, volver a poner el foco en el gran objetivo continental del próximo año.
“La verdad que no hay mucho descanso, porque está todo muy seguido, muy continuado”, reconoció.
La planificación, entonces, será hacer una recuperación breve y volver rápidamente a los entrenamientos.
“Breve una corta recuperación y luego volver a los entrenamientos”, resumió.
A los 33 años, y después de volver a conquistar una medalla de oro internacional, Ramos mantiene la misma mirada que lo acompañó hasta el podio: todavía hay margen para mejorar.
Su oro en Santa Fe no aparece así como un punto de llegada, sino como otro paso dentro de una carrera que continúa con nuevos desafíos, con la mira puesta en el Campeonato Argentino y, sobre todo, en el Panamericano de Pista de Lima 2027.
Y detrás de esa búsqueda aparece también un mensaje que el propio “Pelado” repite con claridad: para seguir compitiendo al máximo nivel no alcanza solamente con talento y experiencia. Hace falta tiempo de pista, competencia, concentración, material adecuado y apoyo para que cada centésima pueda convertirse en una nueva posibilidad de medalla.




