Román Emmanuel Montaña, de 12 años, regresó de Rafaela con dos subcampeonatos argentinos en el Campeonato Argentino de Pista Infanto Juvenil. El ciclista de Chimbas obtuvo medallas de plata en partida detenida y en vueltas puntuables, dos pruebas del calendario de pista para categorías formativas. El resultado lo ubicó entre los jóvenes sanjuaninos que se destacaron en la competencia nacional del último fin de semana.
Su vínculo con el ciclismo comenzó hace apenas dos años, después de haber jugado al fútbol como otros chicos de su edad. Según la reconstrucción familiar, el impulso inicial llegó por un amigo, Lisandro, que ya practicaba la disciplina, y luego por una decisión tomada en su casa cuando le pidió a su padre, Mario Montaña, que quería andar en bicicleta. En el fondo de la vivienda había una bici que necesitaba arreglos, pero fue suficiente para que empezara a pedalear.
Esfuerzo familiar Detrás de cada competencia aparece una estructura doméstica que absorbe buena parte de los costos. Mario Montaña trabaja en la construcción particular y Marisa Tejada es empleada doméstica, según relató la familia. Además de Román, integran el hogar Gerardo y Jeremías Ariel Montaña, quien tiene síndrome de Down y, de acuerdo con el relato familiar, sigue de cerca la carrera deportiva de su hermano. La familia vivió durante años en Villa Obrera y luego accedió a una vivienda en el barrio Amistad, donde reside actualmente.
El padre del ciclista describió que competir exige afrontar gastos permanentes en equipamiento y traslados. “Fácil no es, es muy costoso. Uno siempre quiere tener todo para estar en iguales condiciones que los demás chicos. Es caro todo: un tubo, una rueda, el cuadro ni hablar si se rompe por una caída”, dijo Mario Montaña. También señaló: “Uno como papá siempre trata de dar lo mejor. Yo trabajo en la construcción particular, mi señora es empleada doméstica y tratamos siempre de dar lo mejor para nuestros hijos”.
Próximo compromiso La actuación en Santa Fe no cerró la agenda deportiva de Román. En apenas diez días deberá presentarse en el Campeonato Nacional que se disputará en Santiago del Estero. La familia anticipó que deberá volver a organizar el viaje, preparar la bicicleta y reunir los recursos necesarios para sostener la participación. “Obviamente todo es costoso. Hasta venimos de Santa Fe y en diez días más está el campeonato nacional en Santiago del Estero. Es difícil enfrentar la situación. El ciclismo es caro”, expresó su padre.
El caso de Román resume una dinámica frecuente en el deporte amateur: el rendimiento depende tanto del trabajo deportivo como de la capacidad económica para sostener entrenamientos, mantenimiento del equipamiento y viajes. Con 12 años, ya suma dos medallas argentinas y mantiene en calendario una nueva competencia nacional, esta vez en Santiago del Estero.




