Mientras Colombia atraviesa horas de conmoción por el fuerte sismo registrado en la mañana de este lunes, en River observan con atención el escenario que rodea el compromiso previsto para este miércoles ante Independiente Santa Fe, por la ida de los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
La magnitud del temblor y sus efectos en distintas ciudades, entre ellas Bogotá, obligaron a la dirigencia del club argentino a mantenerse en contacto con las autoridades de la Conmebol. La prioridad, por estas horas, pasa por definir si están dadas las condiciones para sostener la organización del viaje y la disputa del encuentro sin alterar el cronograma previsto.
En ese contexto, la situación deportiva quedó condicionada por una emergencia que ya dejó víctimas fatales y daños de distinta consideración en varias zonas del país. El propio alcalde de Bogotá, Carlos Galán, señaló que en la capital colombiana no se reportaron daños estructurales graves y aseguró que las capacidades de la ciudad están al servicio del resto del país.
De todos modos, la incertidumbre persiste y el desenlace se espera en el corto plazo. Según lo previsto, antes del cierre de la jornada o durante las primeras horas del martes debería conocerse una definición oficial sobre la continuidad de la logística y el desarrollo del partido.
El sismo tuvo una magnitud de 7,4 en la escala de Ritcher y se registró a las 7:34 de este lunes, con epicentro en San José del Palmar, departamento de Chocó. También se sintió en Cali, Manizales y Pereira, mientras que en Bogotá y Medellín se reportaron daños menores. El Servicio Geológico Colombiano informó además dos réplicas, de magnitudes 2,8 y 4,8.



