La serie de octavos de final de la Copa Sudamericana entre River e Independiente Santa Fe quedó finalmente reprogramada tras la suspensión dispuesta por la Conmebol, a raíz de los terremotos registrados en Colombia. La medida alteró el calendario previsto y obligó a postergar un cruce que ya había generado movimiento deportivo y logístico en ambos países.
El partido de ida se jugará el miércoles 19 de agosto, a las 21.30, en el estadio Nemesio Camacho El Campín, de Bogotá. La revancha quedó fijada para el miércoles 26 de agosto, también a las 21.30, en el Estadio Monumental. Con esta decisión, la competencia recupera su continuidad, aunque bajo un contexto marcado por la emergencia que afectó a distintas zonas del territorio colombiano.
La suspensión se resolvió luego de los fuertes movimientos sísmicos que sacudieron el oeste de Colombia. El más intenso alcanzó una magnitud de 7,4 en la escala de Richter y se sintió con fuerza en ciudades como Cali, Chocó, Manizales y Pereira. También se reportaron grietas en algunas estructuras de Bogotá y Medellín, aunque sin la gravedad observada en otras regiones.
El impacto de la emergencia excedió lo estrictamente deportivo. Desde distintos sectores del fútbol internacional llegaron mensajes de acompañamiento, entre ellos los de Real Madrid, Vasco da Gama y Atlético Paranaense. En paralelo, la DIMAYOR resolvió reprogramar partidos del fútbol colombiano como gesto de respaldo a la población afectada.
En River, la postergación también generó una situación particular para los hinchas que ya habían viajado a Colombia. En ese marco, el presidente del club, Stéfano Di Carlo, confirmó que la institución asistirá a los simpatizantes para que puedan volver a trasladarse cuando se dispute el encuentro.
“Desde el club vamos a ayudar a los hinchas con el nuevo viaje a Colombia”, señaló el dirigente durante una conferencia de prensa. La definición busca mitigar el perjuicio económico y organizativo que provocó el cambio de fecha.
La reprogramación también incide en el plano deportivo de River, que deberá esperar una semana más para iniciar una serie decisiva en su camino continental. En ese contexto, Di Carlo se refirió además al presente del entrenador Eduardo Coudet y descartó que exista una resolución tomada sobre su continuidad.
“Lo veo bien, con fuerza y convicción. Tiene mucho apoyo del grupo de jugadores y mantenemos un diálogo fluido con el técnico y los referentes. Todos coincidimos en que esto es tiempo y que en algún momento se va a dar vuelta”, sostuvo. Más allá del respaldo explícito, el mensaje deja en evidencia que el rendimiento del equipo sigue bajo observación.
El presidente también reconoció el malestar de los hinchas por los últimos resultados y pidió paciencia. “Hay que convivir en la incomodidad. Entendemos la bronca de los hinchas, pero lo que necesitamos es unión y tiempo para que el equipo vuelva a ser lo que era”, afirmó. En ese marco, la serie ante Independiente Santa Fe aparece no solo como una instancia deportiva, sino también como un examen para el presente institucional y futbolístico del club.
Con la nueva programación confirmada, River tendrá una semana adicional para preparar una llave que definirá su continuidad en la Copa Sudamericana, en un escenario donde la presión competitiva se combina con las consecuencias de una suspensión excepcional.



