El capitán de River, Nicolás Otamendi, dejó una lectura preocupada tras la caída por 1 a 0 ante Tigre. Más allá del control de la pelota que, según señaló, tuvo el equipo, el defensor reconoció que el presente obliga a una autocrítica más profunda: “Tuvimos control de la pelota, pero somos conscientes del momento en el que estamos”.
En ese marco, Otamendi puso el eje en la actuación arbitral y cuestionó la gestión de las decisiones dentro del partido. “Los árbitros se quejan de que no tenemos que hablar de ellos y hay que respetarlos, pero se equivocaron”, afirmó, dejando en claro que el reclamo no se limitó a una jugada puntual, sino a una percepción de perjuicio en un contexto ya adverso para el equipo.
El defensor también se refirió a la acción en la que cayó Ángel Correa en el área, una jugada que, según le transmitió Galiano, no fue penal. A partir de esa respuesta, lanzó una crítica directa sobre la conducción arbitral: “La verdad que no entiendo quién es el encargado de los árbitros”.
Además, ironizó sobre los tiempos de resolución del VAR en el fútbol argentino y los comparó con los de la Premier League. En ese sentido, sostuvo que en la Liga Profesional “las cosas del VAR las resuelven más rápido que en la Premier League, que tiene toda la tecnología”, una frase que expone su malestar por el criterio y la velocidad con la que se toman decisiones determinantes.
Otamendi también admitió que River transita un momento de máxima fragilidad. “Estamos en un momento en donde no podemos errar. Una llegada al arco, un gol, no podemos darle esa oportunidad”, señaló, y luego agregó que el equipo atraviesa una etapa crítica en la que los errores ya le costaron “tres puntos más”. El diagnóstico, en definitiva, deja en evidencia que la preocupación no pasa solo por el resultado, sino por las consecuencias acumuladas de una racha que profundiza la presión sobre el plantel.



