La salida de Lionel Messi de la Selección argentina abrió un replanteo en Leandro Paredes, quien admitió que su continuidad en el equipo nacional no está asegurada. El mediocampista lo dijo tras el entrenamiento de Boca, en una rueda de prensa en la que vinculó esa definición con la sanción que recibió y con la exigencia que implica sostenerse en el plantel. La declaración agrega un elemento deportivo relevante para la etapa posterior al ciclo de Messi.
“Fue durísimo, seguramente la noticia la recibió así todo el país. Lo que significa Leo para el fútbol, para nosotros, es enorme. El legado que deja va a quedar para siempre”, expresó Paredes. También destacó el recorrido del capitán y los valores que, según dijo, transmitió durante su carrera: “Por lo que significa para nosotros, por no rendirse nunca, por demostrar que los sueños se sufren, se persiguen y al final se cumplen”.
El volante sostuvo que siempre quiso compartir cancha con el capitán argentino y que dentro del grupo nadie esperaba su despedida. “Siempre queremos jugar con él, soy de los que siempre lo quiere tener al lado. Era una decisión que no queríamos que llegue, y llegó”, señaló. Además, contó que durante los últimos días del Mundial ya habían hablado sobre el futuro del delantero y que mantuvieron distintas conversaciones desde entonces. Tras conocerse la noticia, dijo que prefirió no escribirle: “No le quise mandar mensaje porque entiendo lo que debe estar pasando”.
El futuro de Paredes
La eventual salida de Messi también impacta en la evaluación que Paredes hace sobre su propio recorrido en la Selección. El futbolista afirmó que deberá conversarlo con el entrenador antes de definir si sigue o no. “Va a ser difícil que siga, lo dije hace un tiempo. No lo hablé con el entrenador, lo hablaré con él y veremos la decisión que tome”, adelantó. El planteo no quedó limitado al retiro del capitán, sino que incorporó otros factores de peso en su decisión.
Entre esos factores mencionó la sanción que recibió y el nivel de exigencia del equipo nacional. “Todo tiene que ver, la sanción y que la vara quedó muy alta también”, explicó. Paredes, de 32 años, recibió una suspensión de 10 partidos de inhabilitación por parte de FIFA por su participación en el enfrentamiento entre jugadores argentinos y españoles tras la final del Mundial disputada el 19 de julio en Nueva Jersey. Ese antecedente queda ahora como una variable concreta en la definición sobre su continuidad.




