El delantero Ivo Kestler convirtió el primer gol de Arsenal ante Ituzaingó y celebró tapándose un ojo, en un gesto que respondió a una promesa hecha tras la muerte de Tatú, el gato que vivía en el predio del club. La escena se produjo en un partido correspondiente a la Primera B Metropolitana y quedó vinculada a una historia previa de convivencia entre el futbolista y el animal. Según detalló Infobae, Kestler había bautizado al gato como “Tito”, por “Tuertito”. El homenaje tuvo lugar luego de una racha de tres meses sin convertir.
La relación entre ambos se había profundizado en los días previos a la muerte del animal. El día anterior, Kestler incluso lo llevó al vestuario y el gato pasó toda la mañana junto al jugador. Cuando Tatú murió, el delantero estaba en su casa con su novia y, según el relato difundido, ambos quedaron muy afectados. En ese contexto, decidió que, si volvía a marcar, festejaría tapándose el ojo derecho en su memoria.

El gol llegó a los 14 minutos, después de un centro desde la derecha de Matías Sosa que Kestler conectó de cabeza para establecer el 1-0. Apenas la pelota ingresó al arco, el delantero cumplió la promesa que había hecho una semana antes. El gesto fue interpretado dentro del club como un homenaje al animal que había ganado lugar entre el plantel y el cuerpo técnico. La anotación también tuvo relevancia deportiva porque interrumpió una sequía personal de tres meses sin convertir.
Resultado y tabla
Arsenal necesitaba sumar para sostenerse en la pelea por los primeros puestos y terminó resolviendo el partido por 2-0. Dylan Cabral marcó el segundo tanto a los 30 minutos del complemento y selló el resultado definitivo. Con esa victoria, el conjunto de Sarandí llegó a 57 puntos y quedó tercero, a dos unidades del líder Excursionistas. La posición adquiere peso porque el tramo final del torneo define la disputa por la parte alta de la tabla.
Una historia que continuó con otra gata
La relación de Kestler con los animales siguió después de la muerte de Tatú. Al día siguiente, el delantero volvió al club y preguntó qué ocurriría con Misha, la otra gata que vivía en el predio y solía moverse por el vestuario. Finalmente decidió llevarla a su casa y la renombró Tita, donde encontró un nuevo hogar junto al futbolista. El propio jugador resumió esa afinidad con una frase breve: “Me encantan los animales”.

Kestler tiene 28 años y llegó a Arsenal a comienzos de 2026, luego de pasar por distintos clubes del fútbol argentino y sudamericano. Su contrato con la institución de Sarandí se extiende hasta diciembre. El próximo compromiso será el sábado frente a Excursionistas, en un cruce relevante para la definición de los puestos de arriba y para la continuidad de la campaña del equipo en la categoría.




