A pesar de la frustración por no alcanzar la cuarta estrella y la segunda de manera consecutiva, el centro porteño volvió a vestirse de celeste y blanco con banderas, camisetas y cánticos de aliento. Según pudo saber la Agencia Noticias Argentinas, los hinchas comenzaron a reunirse varias horas antes del inicio del partido y permanecieron en el lugar después de consumada la caída en el tiempo suplementario.
En una jornada atravesada por la derrota del seleccionado nacional, los simpatizantes destacaron el orgullo por el recorrido del equipo de Lionel Scaloni y brindaron una despedida emotiva a Lionel Messi en su último Mundial. El Obelisco volvió a ser el punto de encuentro de los argentinos, que entonaron canciones de apoyo y reconocieron el esfuerzo del plantel, que había dejado en el camino a Inglaterra en semifinales antes de caer por la mínima frente a España en la definición del certamen.
La escena contrastó con la tristeza deportiva, pero reflejó el respaldo popular a un equipo que disputó su segunda final mundialista consecutiva. Miles de personas eligieron acompañar a la selección argentina incluso en la derrota y transformaron el Obelisco en un homenaje al subcampeonato mundial.



