Boca Juniors afrontará este martes un compromiso decisivo en Asunción, donde visitará a Recoleta desde las 19 en el estadio Defensores del Chaco, por la revancha de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
El conjunto argentino llega con una ventaja concreta luego del 3-1 obtenido en la Bombonera. Ese resultado le dio margen para encarar la serie con cierta comodidad, aunque todavía no tiene resuelta la clasificación y deberá sostener la diferencia en un escenario exigente.
La principal baja será la de Leandro Paredes, quien no fue convocado tras la lesión sufrida el último sábado ante Platense. Su ausencia obliga al cuerpo técnico a reorganizar el mediocampo en un partido que puede marcar el rumbo del equipo en el plano internacional.
Del lado paraguayo, Recoleta está obligado a asumir riesgos desde el inicio si pretende revertir la eliminatoria. Esa necesidad puede abrir espacios, pero también lo expone a quedar condicionado por el desarrollo del encuentro frente a un rival que intentará administrar la ventaja obtenida en la ida.
Para Boca Juniors, la definición en Asunción representa algo más que un simple trámite de serie: será una prueba de carácter para confirmar su candidatura y sostener vivo el objetivo de avanzar en el torneo continental sin una de sus piezas más importantes.




