De la Confirmación a tener que luchar por vivir

LA HISTORIA DE IGNACIO GUARDIA

Con 15 años quedó cuadripléjico tras un accidente en el Cerro Tres María. Lleva casi 9 meses internado.  Su padre cuenta el padecimiento.

“Lo veo en la cama así como está y es como si me clavaran un puñal y me rajaran el pecho hacia arriba. Pero no bajo los brazos pese al dolor. Sufro pero cuando no me ve. Cuando estoy con el soy como un roble”, son las palabras de José Guardia, parado en el box 4 de la sala de Pediatría del Hospítal Marcial Quiroga, donde llegó gracias a Dios para salvarle la vida a su hijo Ignacio Guardia que lleva 8 meses y 24 días internado.

Los ojos vidriosos se le ponen al hablar de su hijo. Sabe que pas{o su cumpleaños número 15 en la cama de un hospital, pero anhela que el próximo 2 de febrero pueda estar en su casa.

“Ignacio había hecho la confirmación y para celebrarlo el coordinador había invitado al grupo a realizar una bicicleteada hasta el Castillito en el Dique de Ullum. Salían del Barrio Huazihul. Pero resulta que cuando llegaron allá decidieron subir caminando al cerro Tres María.Mi hijo había ido en una bici de carrera. Sabe lo que es el peligro y no creo que haya querido subir caminando.  Unos de los chicos dicen que mi hijo iba adelante, otros atrás. El asunto es que en un momento a mi hijo no lo vieron mas. Se había caído y golpeado la cabeza. Lo trajeron inconsciente al Hospital Rawson”, su relato lento es interrumpido por un largo silencio. Por su mejilla caen un par de lágrimas.

Está internado en Pediatría del Hospital Marcial Quiroga, desde el pasado 24 de junio que lo trasladaron del Hospital Rawson.
Está claro que la vida de José, además padre de Teresa (11años) y su esposo de Mercedes,  cambió por completo después del 16 de noviembre del 2019. Su oficio de pintor quedó relegado para dedicarse a cuidar a su hijo. Ya son casi 9 meses viviendo en un hospital. Se turnan con su esposa para cuidarlo.

“Mi hijo quedó cuadripléjico, no se le cierra la herida en la cabeza ni tampoco la que le hicieron para la traqueotomía. Estuvo internado en el Rawson y en las salas de Terapia Intensiva, Intermedia y Pediatrica se agarró virus que le afectaron el pulmón y el corazón. No habla y no puede caminar. Usa pañales y debe tomar una medicación muy cara que no la puedo comprar” relata José que a esa altura la voz se nota con bronca y hasta impotencia.

El remedio que debe tomar Ignacio es Lioresal 10mg cuya droga es Baclofeno comprimidos por 60 y el costo es de $1087,76.

Ignacio no habla, no se mueve por sus propios medios y debe usar pañales (Para adultos tamaño Grande). Está conciente y mantiene la fortaleza por ahora.

“Mi hijo era muy sano, no le hacía mal a nadie. Estaba contento porque había hecho la confirmación. Iba muy bien en la escuela había pasado ya a cuarto año y todo se derrumbó. El tiene muchas fuerzas, se ríe y entiende todo lo que le pasa, quiere salir adelante y estoy muy confiado, por que así será”.

Las esperanzas de José se contruyen a partir de haber encontrado en el Hospital Marcial Quiroga el lugar ideal para la recuperación y s deshace en elogios para todos y cada uno de los trabajan allí.

“Lo mejor que nos pudo pasar es que nos trasladaran al Hospital Marcial Quiroga. En pediatría solo tengo palabras de agradecimientos para los médicos, enfermeras, kinesiólogas, nutricionista, la terapeuta, la fonoaudióloga las chicas que limpian, los guardias de seguridad, todos y cada uno de los que forman parte de pediatría del Marcial Quiroga son excelentes, por la tarea que ellos hacen yo me fortalezco y la esperanzas de verlo bien a mi hijo crecen. Son extraordinarios”.

La última charla con los médicos fueron esperanzadoras, pero es un paso que por ahora no puede dar. Si bien es cierto que la recuperación va bien, hay momentos que presenta recaídas como las del jueves que pasó con mucha fiebre.

“Le hicieron estudios de nuevo pero como tiene las heridas abiertas está expuesto. El próximo paso es la internación domiciliaria que para nosotros sería un gran paso, pero necesitamos estar cerca del hospital para realizar todas las rehabilitaciones. Pagar un alquiler por acá es muy caro y no me alcanza el dinero. Soy pintor y a duras penas estoy pudiendo sobrevivir”.

Ya respiró profundo un par de veces. Nunca dejó de mirar la cama de su hijo que se durmió. A él le quedan por lo menos 20 horas por delante para su turno de cuidado. Sabe que no puede y no debe relajarse. Su hijo depende de él y aunque sienta que lleva clavado un puñal que le hunde el pecho, no se puede dar el lujo de dejarse vencer.

 

EL DATO

Ignacio necesita pañales para adultos, tamaño grande y Lioresal 10 mg. (Baclofeno) por 60 comprimidos que pueden llevar a pediatría del Marcial Quiroga o Anzorena 369 (O). Barrio Huazihul.

 

EN PAUSA

El papá de Ignacio es pintor y no tiene ingresos seguros todos los meses. No quiso expresarse demasiado respecto del accidente por recomendación del abogado ya que habría una denuncia contra el coordinador de la salida que terminó con la caída del joven Guardia.