27.5 C
San Juan
martes 19 enero 2021
Inicio HISTORIAS DE ESCRITORA A “BAILAORA”

ALFIA ARREDONDO OROZCO

DE ESCRITORA A “BAILAORA”

La docente y artista explica el proceso que la llevó de las letras al tablao flamenco. Hace dos años, en un viaje a España conoció a su familia de Galicia y vio bailar en vivo, ambos sucesos la movilizaron a aprender los secretos de la danza española en primera persona.

Escribe: Francisco Lahti.

Alfia Arredondo Orozco recuerda que tenía 17 años, estaba en el último año del secundario y un profesor le preguntó “qué querés ser el día de mañana”, ella respondió: “bailarina y escritora”. Si bien no se dedicó profesionalmente al baile, siempre ha estado presente junto con la poesía.
De chica estudió danzas clásicas y más grande hizo contemporáneo. “Dejar que mi cuerpo se exprese libremente, para mí es una necesidad, y además está en mi historia familiar, tengo una tía que ha sido bailarina de danzas árabes”, contó.
El flamenco produjo algo particular en ella, cuando escuchaba la música y lo veía bailar era como si algo muy visceral se despertara y latiera. “Me impactaba la intensidad de los movimientos, la fuerza pasional en las expresiones del rostro, de las manos. Hace dos años pude ir a España, conocer a mi familia Gallega y ver bailar en vivo, dos sucesos muy movilizantes; ahí me dije ‘tengo que aprender’”.
Empezó a tomar clases en febrero de este año, en el instituto Cadiz. “Al poco tiempo se vino la pandemia, fue frustrante al comienzo, pasar al modo online por un lado fue complejo, cuesta mucho el baile a través de una pantalla, te cuesta seguir los pasos identificando la derecha y la izquierda en tu cuerpo, a veces la conexión no es buena y se corta; todo un desafío. Y al mismo tiempo podés seguir viendo a tu grupo y sintiéndote apoyada, unida a otras personas por la misma pasión. Eso me ayudó a soportar el encierro”.
Alfia recuerda cuando SJ entró por segunda vez en fase 1, hacía poco que se había comprado los zapatos de flamenco, y en una clase virtual le dijo su profe que necesitaba una madera para poder zapatear en su casa. “Era yo nada más en la calle, buscando una madera para comprar, ‘si me tengo que quedar encerrada…que sea zapateando’”, expresó.
“Después volvimos a la presencialidad y la tortura fue el barbijo, con el calor y la transpiración, pero así y todo lo disfruté enormemente, junto con la literatura fueron las cosas que me sacaron de la monotonía de este año y me enfocaron en lo vital y creativo”, dijo.
La docente y artista rescata el desafío que fue volver a bailar, aprender algo nuevo, las amigas que ganó ahí, compañeras con las que pudo reírse de cada paso que no salía o cuando no podían coordinar los brazos con las piernas, o cuando la música iba por un lado y ellas por otro. “Nos divertimos mucho en las clases, eso lo propició la profe que tuvimos, fue muy importante sentir que había un espacio de disfrute en medio de la pandemia”, añadió.
La idea de Alfia es seguir con el arte, como siempre; aprendiendo flamenco y escribiendo. “Ahora estoy con una novela, que comencé en cuarentena y tenía en mi cabeza desde hacía varios años. Un año angustiante en varios aspectos y a la vez productivo, una mezcla…como suele ser la vida”.

Siguenos por

32,062FansMe gusta
238SeguidoresSeguir
3,414SeguidoresSeguir
0suscriptoresSuscribirte

Últimas Noticias

- Advertisement -
WP Twitter Auto Publish Powered By : XYZScripts.com