Con la mente puesta en el Six Days de Italia

ARIEL NAVARRO

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El piloto sanjuanino de 46 años volvió al ruedo hace un año y medio enfocándose en el mundial de este año, pero la pandemia retrasó el evento para el 2021, igual no se decae en su preparación y a puesta allegar 10 puntos.

 

Un día de diciembre del 2014 decidió bajarse de la moto. La perdida de sus padres fue un golpe muy difícil de superar.

Atrás habían quedado una docena de años corriendo en cuanta carrera de enduro que hubiera en San Juan y en el país. Además se dio el lujo de correr Siete ediciones del SIx Days, algo así como un mundial de la especialidad.

Las obligaciones de Ariel Navarro y la herida que no cerraba fueron alejándolo de algo que amaba mucho.

Pasaron 4 años y como todo luchador, se levantó y decidió pelear de nuevo por el objetivo de subirse a la moto enduro. Respiró profundo y entendió que el amor propio, heredado de su padre, lo tenía que llevar de nuevo a la elite.

Dio el primer paso al comprar una KTM 250 2 Tiempos para volver a correr.
Volvió al gimnasio y sabía que en dos años debía estar de nuevo en carrera.
Por eso, este 2020 para el Motito Navarro era muy especial. Volver al ruedo internacional era el objetivo principal.

Sin embargo la pandemia le jugó en contra y lo que estaba previsto para mitad de año se fue retrasando y ahora deberá un año más.

“Decidí no parar, cuando nos habilitaron para volver a entrenar puse primera de nuevo. No me voy a rendir. Me lo propuse y voy de nuevo por el Six Days. Me encantaría repetir el podio del 2014 en San Juan” comenzó señalando Ariel .

En su juventud se subió a una moto enduro un par de veces, pero no le sentía le gusto. Recién a los 28 años logró descubrir su pasión.

“Es un deporte caro, cada vez que tenés que subirte son muchos pesos los que hay que utilizar. Tuve la suerte que podía conseguirlo por eso no lo desaprovechaba cada carrera para perfeccionarme. Era la mejor manera de invertir. Así fui creciendo en el deporte y lo mejor fue en San Juan con el mundial. Un recuerdo inolvidable en lo deportivo pero que se me fue rápido, por la partida de mis viejos en un accidente que tuvieron. Lo que la montaña y la tierra o las piedras no lograron, una noticia me tumbó de la moto” cuenta con tristeza Ariel, a quien se lo conoce en el ambiente como El Motito.

El resurgir fue luego de cuatro años y se preparó para que sea bueno.

“Hablé con el profesor Alejandro Moreno, el me preparó en lo físico y sobre todo me motivó a seguir. De hecho hoy me sigue entrenando y es muy profesional. Yo sabía que después de cuatro años no iba a ser sencillo y decidí hacerlo con responsabilidad” comentó Ariel quien está a cargo de una empresa familiar.

Este 2020 era el año al que apuntaba para alcanzar de nuevo el punto ideal.


“En Europa ya volvieron las competencias, pero acá yo lo veo muy difícil por este año, ni siquiera en algún país de Sudamérica. Estuve hablando con algunos conocidos y bajaron las cargas al enterarse que se suspendió. Yo de todos modos no me bajo y sigo teniendo muchas ganas de ir. Me enfoqué de lleno en los entrenamientos. Trabajo en el gimnasio tres veces por semana y tres veces por semana en la moto”.

Ariel sabe que los costos de los repuestos se fueron por el cielo y que si bien su moto es 2018 en uno torneo como el Six Days hay que estar en el mejor nivel, no solo en lo físico sino también en una moto que responda.

“Uno puede confiar en lo personal, sabe que la preparación es buena porque se hace con un profesional y acorde a la exigencia. Veremos como llegamos con la moto. Le tengo mucha fe y la cuidamos al máximo. No conozco Lombardía pero imagino que serán exigentes. Pero todavía hay un año por delante y no voy a bajar los brazos y seguiré el ritmo de entrenamiento porque es la mejor manera de estar de nuevo en la elite mundial”.

El Motito  sigue manteniendo la locura sana por el enduro y con la virtud de la pasión que heredó de sus padres se aferra al sueño de correr de nuevo un mundial, aunque tenga que seguir esperando un año mas.