Complejos deportivos, al servicio de la pandemia

Hospitales de campaña

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El estadio del Bicentenario, Complejo Superiora, Aldo Cantoni, el Club Mocoroa y autódromo El Villicum se transformaron en hospitales y centros de salud al igual que varios clubes de fútbol, que se convirtieron en ollas populares.

 

 

 

 

Cerraron sus puertas para la actividad deportiva y las abrieron para colaborar con la pandemia.
Los complejos deportivos y clubes de San Juan se disfrazaron de hospitales, alojamientos, centros de salud y ollas populares para atender las necesidades sanitarias de la población en esta cuarentena.
El estadio San Juan del Bicentenario es hoy un refugio para los transportistas de carga que ingresan e egresan de la Provincia.
El estacionamiento se convirtió en un hotel. Allí estacionan sus camiones y hacen noche para luego salir nuevamente.
Por otro lado el estadio Aldo Cantoni, el Complejo La Superiora y el autódromo “Circuito San Juan Villicum” se disfrazaron de hospitales alternativos.
En el parquet del cerrado y en los boxes del trazado de Albardón se colocaron camas, que aún no son ocupadas. En caso de colapsar los hospitales y centros de salud por infectados por coronavirus, amoblaron estos complejos deportivos.
El club Julio Mocoroa, que extraña aquellas noches gloriosas de boxeo, se transformó en un centro de salud.
El miércoles pasado bajo la campaña “Vacunate en el club”, cerca de 10 mil capitalinos se pusieron la vacuna contra la gripe A.
Mañana el centro se mudará al complejo “El Palomar” para la siguiente etapa vacunatoria.
En esta cuarentena los clubes de fútbol fueron vitales para calmar el hambre de la población en estos tiempos de crisis.
El puntapié inicial lo dio el club Árbol Verde, que comenzó siendo un merendero y luego se transformó en una olla popular del Barrio Cabot. Siguieron el mismo ejemplo solidario Sportivo Peñarol y Desamparados, entre algunas de las instituciones que se pusieron la campaña al hombro.