Gracias a la contundencia de Ábila y Méndez, venció 2-0 a San Martín y clasificó a la final. El fin de semana irá por el título ante la sorpresa, Carpintería. El Merengue quiere volver a gritar campeón después de 16 años de sequía. Si logra el título sería el primero Oficial, ya que en 2003 ganó el Iniciación.

 

 

 

 

Ya abrochó la clasificación al Regional Amateur del año que viene y ahora le falta un pasito más para consagrarse campeón sanjuanino. En la calle Sargento Cabral hay hambre de gloria. Es que Colón hace 16 años que no grita campeón en el ámbito local y quiere cortar esa larga sequía. La última vez fue en el 2003, cuando superó a Desamparados en la final y conquistó el torneo “Iniciación”.
Anoche sin jugar bien y gracias al olfato goleador de Ábila y Méndez, superó 2-0 a San Martín en semifinales y clasificó a la final del Oficial de Verano. Instancia decisiva en la que enfrentará a Carpintería que viene de eliminar a Villa Obrera.
El inicio fue cortado y con poco fútbol. San Martín con las subidas de sus laterales, tomó la iniciativa.
Colón no pudo hacer pie hasta los quince minutos. Ahí el Merengue se metió en el partido y tuvo la primera ocasión de gol del encuentro con un cabezazo de Fabián Carrizo que salió desviado.
El equipo de Fullana pudo abrir el marcador desde los doce pasos, cuando el arquero Schavinhold bajó en el área a Méndez y Preziosa cobró penal. El mismo delantero lo ejecutó y Schavinhold lo desvió.
El partido no dio respiro y en la jugada siguiente una vez más el arquero verdinegro se agigantó bajo los tres palos al descolgar un tiro libre del Guille Pereyra. El “1” se fue transformando en figura.
Pero a los 38 minutos llegó el gol que tanto se le negó al Merengue.
Rodrigo Jofré desbordó, envió un centro pasado y en el segundo palo apareció Ábila para empujar la pelota al fondo de la red, 1-0.
El Verdinegro no sintió el gol y apenas sacó del medio pudo igualar con un derechazo de Franco Aguirre que sacudió el palo.
En los minutos finales Pereyra fue por la revancha, pero otra vez Schavinhold le sacó otro tiro libre brillante para mantener en partido al equipo del Gino.
En el amanecer del complemento Colón madrugó al Verdinegro con una buena definición de Carlos Méndez, 2-0. Luego de la conquista el Gino Laciar metió mano en el equipo y realizó dos cambios para intentar dar vuelta la historia.
Sin ideas y con el reloj como enemigo, San Martín fue por la hazaña pero se encontró con la gran actuación del arquero merengue Carrizo que tuvo dos intervenciones vitales.
San Martín no encontró respuestas y Colón se quedó con la victoria que lo depositó en la final.
Hay hambre de gloria en la calle Sargento Cabral.