Un empresario fue detenido acusado de haber simulado su propio secuestro con el fin de obtener dinero de su hermano, quien pagó una suma en dólares como recate, en enero de este año en la ciudad de Tandil, informaron hoy fuentes policiales y judiciales.

Por el hecho aún hay personas sujetas a investigación aunque no fueron detenidas, añadieron los voceros.
El detenido fue identificado como Mariano Vizcay (28), dueño junto a su hermano de una firma de venta de casillas rurales llamada El Yunque, quien el 18 de enero de 2019 denunció que fue secuestrado junto a su sobrino cuando salieron del cine.

El caso comenzó a ser investigado por la Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (Ufese) tras la liberación del empresario y, en el marco de la pesquisa, surgieron elementos que hicieron sospechar que se trató de un autosecuestro, dijeron las fuentes.
Es que, según los voceros, Vizcay tenía un problema de dinero con su hermano y se cree que esa fue la estrategia que empleó para obtenerlo, para lo cual además usó como carnada a su sobrino menor de edad.

El hecho ocurrió el 18 de enero ultimo, cuando, según Vizcay, los captores abordaron su Ford Focus y lo obligaron a conducir hasta la sede de su empresa, situada en Colectora Pugliese 510, donde dejaron atado a su sobrino y siguieron el secuestro con él.
Luego, los supuestos secuestradores negociaron con el hermano de Vizcay el pago de un rescate en dólares, que se efectivizó cerca de la Plaza Independencia, de Tandil, tras lo cual el supuesto cautivo fue liberado.

La Unidad Fiscal Especializada en Secuestros Extorsivos (Ufese) intervino en la pesquisa una vez resuelto el episodio, motivo por el cual no participó de ninguna instancia de negociación ni pudo monitorear las comunicaciones telefónicas entre los familiares y los captores.

No obstante, las fuentes afirmaron que las evidencias obtenidas luego de meses de investigación contradijeron los dichos del empresario, que finalmente fue detenido.
Por eso, la Fiscalía Federal de Azul con asiento en Tandil, a cargo de Hernán Castro, que recibió inicialmente la causa por tratarse de un presunto delito federal, remitió el expediente al juez federal Martín Bava para que resuelva si quedará a su cargo o si se declinará la incompetencia y lo remitirá a la Justicia ordinaria.