Las instituciones que prestan el servicio han visto como se profundizó la caída de la recaudación durante la cuarentena. Escribe: Omar Andrada.

Las Uniónes Vecinales que distribuyen agua potable en la provincia ya venían denunciando hace tiempo los altos costos que tenían que pagar por las facturas eléctricas para hacer funcionar las bombas para extraer el agua que luego proporcionan a sus usuarios. La situación se complicó todavía más por los efectos de la cuarentena y aislamiento por el Coronavirus Covid – 19 que empujó a la mayoría de la población a priorizar la alimentación y la salud por encima de las obligaciones de pago de los servicios públicos.
Sergio Zavala, Presidente de la Unión Vecinal Chimbas Norte, aseguró que actualmente en su institución existe una morosidad del 70 por ciento y que resulta muy difícil afrontar esa situación.
Sergio López, de la Unión Vecinal Richet y Zapata, dijo que en abril llegó al 40 por ciento. Mientras que Manuel Riveros, Presidente de la Unión Vecinal Villa El Salvador de Angaco, consignó que el porcentaje de deudores se elevó al 30 por ciento.
Aunque parezca un número no demasiado relevante, para Riveros lo es, considerando que normalmente los deudores no superaban el 8 por ciento.
Algo similar destacó López ya que en las Colonias Unidas de Santa Lucía lo normal era que el 20 por ciento no pagara.
“No somos la excepción de ésta situación de pandemia que atravieza a toda la sociedad. La gente en su orden de prioridad ubica a la salud y la alimentación y lo demás, como el pago de los servicios, lo deja relegado”, expresó Zavala que a su vez es el Presidente de la Federación de Uniones Vecinales de Agua Potable (FUVAP).
López aseguró que “la factura de consumo de una bomba de extracción de agua no baja de 250 mil pesos por mes. Éste es el principal inconveniente”.
Riveros, agregó que “la morosidad nos complica a la hora de pagar la energía y los salarios. Hoy por hoy una llave exclusa cuesta 7 u 8 mil pesos, lo mismo que una junta o abrazadera y cuando uno quiere acordar tiene 10 o 12 mil pesos de gasto por día”.
El angaquero acotó que “de 14 mil pesos por factura eléctrica que pagábamos en 2015 pasamos a abonar hoy por cada bomba 140 mil pesos mensuales”.
Los tres coincidieron en que ésos montos no los pueden trasladar al costo de los usuarios porque “sería complicarle la vida a la gente”.
Según contaron de los 19 departamentos 17 tienen instituciones que distribuyen agua y en total hay más de 30 lo que abarca a unos 100 mil habitantes en toda la provincia.

Reunión con el Gobernador
El pasado lunes el Gobernador de la Provincia, Sergio Uñac, recibió a los representantes de la Federación de Uniones Vecinales de Agua Potable (FUVAP).
En la ocasión en la que estuvieron presentes precisamente Zavala, López y Riveros, éstos expusieron la problemática.
Agradecieron la intermediación del Ministro de Desarrollo Humano, Fabián Aballay, y calificaron a la reunión como “muy positiva”.
“Planteamos la baja en el nivel de cobranza de las boletas de agua y la posibilidad de algún auxilio o subsidio”, contó López.
“El Gobernador nos dijo que va a llevar adelante una reunión con la gente de OSSE para que hagamos un trabajo en conjunto, desde lo técnico y todo el apoyo logístico que necesitamos cuando se rompe una bomba o alguna cañería. Eso para nosotros va a ser fundamental y seguramente vamos a mejorar el servicio”, acotó Riveros.
“Lo que nos preocupa es el tema energético por eso le planteamos al Sr. Gobernador que todos los ciudadanos de la provincia fuímos solidarios con la empresa Energía San Juan con aquel préstamo de 900 millones de pesos, pero la empresa no es solidaria en algunas cuestiones, como por ejemplo, con nosotros”, los distribuidores de agua, afirmó Zavala. “Solucionando el tema energético, lo demás lo podemos sobrellevar”, concluyó el titular de la Federación de Uniónes Vecinales Distribuidoras de Agua Potable.