El volante no se quedó de brazos cruzados cuando se paró el fútbol por la pandemia. Hace unas semanas sacó sus ahorros y emprendió su propio negocio para pasar el mal trago. Mientras el club le debe dos meses, el futbolista se las rebusca para salir adelante. “Me va bien por suerte, me alcanza para comer y pagar las boletas”.

 

 

 

 

 

“Lo que más se vende es la papa”, cuenta mientras atiende su verdulería el volante de Desamparados Pablo Jofré. “Ya la atiendo señora, espéreme un segundo que me están haciendo una nota”, le dice a una clienta y continúa con la entrevista por teléfono.
El coronavirus golpeó fuerte al mundo del fútbol. Ante la crisis y falta de ingresos, los futbolistas tuvieron que reinventarse.
Muchos se arriesgaron a invertir en nuevos emprendimientos. Es el caso del “Peca” que decidió gastar sus pocos ahorros y ponerse su propio negocio para “tener para pagar las boletas y comer. Hace dos semanas que empecé y por suerte me está yendo bien”, relató el “Peca”.
El Víbora tiene una deuda de dos meses con el plantel, el último pago fue “en febrero y desde ahí no volvieron a pagarnos un peso de los meses restantes. Al principio se acercaron para dialogar, pero después no tuvimos más contacto”, contó la situación el ex San Martín de San Juan.
Jofré se la jugó y decidió ponerse una verdulería al lado del negocio de su padre, en la vereda. Arrancar no fue sencillo, pero encontró una mano grande de un colega. “Cuando empecé le compré la mercadería al Cuchillo Martín que tiene un puesto en la feria de Rawson. Me ayudó a arrancar, ya después comencé a comprar en la de Capital, porque me quedaba muy lejos la otra”.
La situación de Pablo no es fácil, está alquilando solo y además tiene dos hijos que mantener, “estoy separado y tengo que darle de comer a mis hijos, además de pagar el alquiler. Por suerte la verdulería esta caminando, la idea es agregarle avícola dentro de poco”, sostuvo el volante ofensivo.
Su idea es seguir con este proyecto y no dejar “el fútbol. Llevar las dos cosas al mismo tiempo, porque está difícil la situación”.
El “Peca” como otros tantos futbolistas se arriesgaron en estos tiempos de crisis. Maxi Jorquera de Peñarol vende churros, Emanuel Uliarte de Villa Obrera café en la feria, Nicolás Sottile se puso una vinoteca y el Jofré decidió apostar a la venta de frutas y hortalizas para salir “de esta dura crisis” y hacerle frente al coronavirus.