Sanjuaninos que llegaron de otras provincias, están repartidos en distintos alojamientos que dispuso el Gobierno. Algunos de ellos aseguran que en seis días no les tomaron la temperatura ni realizaron testeos. Escribe: Javier Sillero.

El 29 de mayo mineros sanjuaninos arribaron a la provincia desde de Chubut y Santa Cruz. Apenas bajaron del colectivo los aislaron en los distintos hoteles que dispuso el gobierno para cumplir con la cuarentena obligatoria.
Cuentan que nunca les tomaron la temperatura ni les realizaron los test correspondientes de COVID.
Agregaron también que nadie se comunicó con ellos excepto un único llamado de Salud Pública.
Sus 14 días de descanso, que pensaban pasar con sus familias, los están padeciendo aislados.
“Mi hijo está por nacer y si el parto se adelanta, no podré estar presente. Mi hija no quiere hablar conmigo por teléfono, porque estoy cerca y no voy a verla. Ellos son niños y no entienden. Pedimos a gritos hacer la cuarentena en nuestra casa. No nos tomaron la temperatura, no nos hicieron hisopado. Solo nos tocan la puerta para traernos la comida. Están jugando con nuestro descanso”, reclama de forma desesperada AM.
Solo reciben asistencia médica, si tienen fiebre o síntomas de coronavirus, “a mi me pasó que andaba con dolor de oídos los primeros días. Le consulté a la asistente social y no me prestaron atención. Solo me dijeron que una doctora me podía atender por teléfono y que de última me comprara una gotas en la farmacia. Debiera haber un médico que te revise. Una sola vez nos llamaron de Salud Pública, nadie se comunica con nosotros. Estamos olvidados”, añadió AM.
Los gastos de hotelería corren por cuenta de las empresas para las que trabajan, muchos tienen “miedo de que nos echen, porque esto es un gasto grande para la empresa. Estamos encerrados y sin poder ver a nadie”.
Cuando cumplan la cuarentena, tendrán un adicional de 14 días más para recién poder ver a sus familiares.
“Nosotros trabajamos bajo estrictos controles de protocolos y al llegar a la provincia nos encontramos encerrados 14 días sin poder estar con nuestras familias. Perdemos nuestro descanso, pero además venimos de lugares donde no hay casos de coronavirus. Podríamos estar haciendo la cuarentena en nuestras casas”, relató con impotencia NC.
Matías Castro, que ya pasó la odisea y ahora está junto a su familia haciendo la cuarentena, se mostró molesto por la situación, “no hay razón para esta medida. Es una experiencia de soledad total, solo te visitan dos veces al día para hacerte el hisopado y nada más. No hay contacto con nadie. Si los test que hicieron dan negativos, queremos irnos a nuestra casa”, cerró Castro.
Los mineros en cuarentena piden mejor atención.

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mil pesos le cuesta a la empresa minera los 14 días de cuarentena de cada empleado en los hoteles dispuestos por el Gobierno.