Advierten sobre el riesgo de la “montaña” de Leliq”

Finanzas

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Los intereses se financian colocando más LELIQ, como si se tratara de un esquema Ponzi. De este modo, su stock crece como una bola de nieve, destacó el Centro de Estudios de Nueva Economía.

A partir de agosto del año pasado, el Banco Central viene utilizando como una herramienta central de política monetaria las Letras de Liquidez (LELIQ). Con este instrumento, se reemplazaron las LEBAC, cuya extinción se decidió tras la crisis cambiaria de mayo de 2018.

Las LELIQ -que se venden sólo a bancos- reemplazaron así a las LEBAC en el rol de absorber liquidez del mercado monetario, pagando altas tasas de interés para constituirlas en un atrayente activo frente al dólar.
Pero el remedio resultó peor que la enfermedad.

Las LELIQ se emiten con una vigencia de siete días, mientras que las LEBAC tenían una vigencia mínima de 28 días.

Pero más allá del hecho de que todos los días el Banco Central debe fijar una tasa de interés suficientemente atractiva para asegurar la renovación de los vencimientos diarios, la cuestión de fondo es que la entidad rectora del sistema bancario carece de ingresos genuinos para hacer frente al pago de los intereses que genera aquel stock. Los intereses se financian colocando más LELIQ, como si se tratara de un esquema Ponzi. De este modo, su stock crece como una bola de nieve.

La tasa de las LELIQ que perciben los bancos es lo que determina la que abonan a sus clientes por sus colocaciones de plazo fijo. Y ésta debe tener un nivel tal que desaliente su retiro y su vuelco al dólar.

Así como ocurrió con las LEBAC, en algún momento se deberá desarmar la montaña de LELIQ, que representan un 79% de la base monetaria. Cuando se decidió el desarme de las LEBAC, éstas sumaban poco más del 110% de la
base monetaria.