Brasil restringe a Flybondi por cancelaciones y le impide vender pasajes a nuevos destinos
La autoridad aeronáutica brasileña frenó la comercialización de tickets de la low cost hacia tres rutas que aún no opera y le dio un plazo para acreditar su continuidad en el enlace con Río de Janeiro. La medida se adoptó tras detectar un deterioro operativo y una alta tasa de cancelaciones.
La Agencia Nacional de Aviación Civil de Brasil dispuso medidas restrictivas sobre Flybondi a partir de los problemas registrados en su operación. El organismo le prohibió vender pasajes a Florianópolis, Maceió y Salvador de Bahía, destinos que la empresa todavía no está operando, aunque sí ofrecía tickets desde Buenos Aires y Córdoba para la temporada de verano.
Además, la autoridad brasileña otorgó cinco días a la compañía para demostrar que puede sostener con regularidad la ruta Buenos Aires-Río de Janeiro, que es la única que mantiene en ese país. Si no lo hace, suspenderá la venta de pasajes a partir del 5 de agosto. También quedó impedida de ampliar su red en Brasil, lo que le impide sumar nuevos destinos, frecuencias u operaciones.
La decisión se tomó luego de identificar "indicios de deterioro" en su capacidad operacional. Según los datos informados, Flybondi canceló el 79 % de sus vuelos a Brasil entre el 1 y el 27 de julio, y el regulador señaló fallas reiteradas durante 2026, con aumento de reclamos, divergencias entre la programación y los vuelos realizados, y problemas en la atención al cliente.
La Anac brasileña también indicó que se detectó un descenso progresivo en la cantidad de vuelos efectivamente realizados durante todo el año, junto con canales de comunicación deficientes, demoras o negativas en reembolsos, inconvenientes en los cambios de vuelo y falta de asistencia material adecuada a los pasajeros afectados. Tras casi dos semanas sin operar, la empresa retomó algunos vuelos a mediados de julio con los dos aviones que tiene activos, aunque las demoras y cancelaciones continúan: este martes canceló 12 de sus 15 vuelos programados.
En paralelo, el texto original señala que la situación se da mientras el gobierno de Javier Milei no interviene. Según ese planteo, ni la Secretaría de Transporte, ni la Subsecretaría de Transporte Aéreo ni la Administración Nacional de Aviación Civil han adoptado medidas, incluso cuando la empresa seguía comercializando pasajes pese a tener todos los vuelos cancelados.